Armando Martínez de la Rosa
Santo Rochita
El hombre es un santo, un mártir de la democracia, un lúcido hijo del bondadoso sistema de corrupción, impunidad, complicidades e hipocresía, forjado por esos que se ostentaban diferentes. Es Santo Rochita, hijo predilecto de su madre postiza: el narcosistema.
[Acotación al margen: “No somos iguales”, decía su patrón, el de la gangosa voz. No más decía].
¿De qué no es capaz el hombre que traicionó al Mayo Zambada, que años atrás le había pagado gran parte de la campaña electoral?
La trampa del 25 de julio de 2024 montada al Mayo por los Chapitos y autorizada por Rocha Moya, el gancho que hacía creíble la tal convocatoria a reunirse todos para volver a ser amigos, mostró el alma rota del gobernador de Sinaloa. El truco, el señuelo, era él mismo. De ahí se llevaron a Zambada a entregarlo al FBI y ahí mismo asesinaron al exrector de la Universidad de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, adversario de Santo Rochita.
Al día siguiente, con el escándalo flagelando al mundo, el santón de Badiraguato dijo públicamente que él ni en cuenta, que el día previo andaba de paseo en Disneylandia con su familia. Nunca hubo prueba de que cruzara la frontera.
Y de ahí pa’l real. Se reveló la entrega de millones de dólares del narco a la campaña de Santo Rochita. Por eso le levantó la mano el macuspano más aborrecido de la historia.
Dicen los apresurados que este es el principio del fin de Morena. Imposible saberlo. Sí se sabe, en cambio, que es el principio del fin del macuspanito y de su facción que sigue lamiendo el poder en el gobierno.
Tiene razón Santo Rochita cuando les advierte a sus cómplices políticos: “Si caigo yo, caemos todos”. De tal complejidad es la trama del poder, el poder político delincuencial que actúa para sobrevivir y sobrevive para satisfacer los delirios de poder y dinero de todos ellos.
Tras recordar que siendo presidenta electa y empujada por su patrocinador fue a Sinaloa a que Santo Rochita se luciera levantándole la mano en señal de victoria, y de paso para que el macuspanito mostrara en tierra de sus socios, Sinaloa, quién mandaría en Palacio Nacional per secula seculorum, doña Sheinbaum debe decidir entre la fidelidad al macuspanito y su cochinero o al deber de entregarles el santón de Badiraguato a los leones de Washington para comenzar a limpiar la casa.
Hay momentos que marcan destinos personales y nacionales. Doña Sheinbaum está en esa encrucijada.
MAR DE FONDO
1.- Qué chistoso se ve el chairerío clamando amor a la nación, acusando de traición a la patria a los que no defiendan a San Rochita y bordando rollitos de soberanía. Es el mismo chairerío que parece no darse cuenta de que hace 3 días sus patrones autorizaron a 93 soldados y marinos de fuerzas especiales de Estados Unidos a entrar 6 meses a México y operar con el disfraz de capacitación castrense de mexicanos. De veras, son chistosos. Ternuritas.
2.- Aunque el alcalde Riult Rivera anda de desvelado arreglando, según él, lámparas sin luz, la ciudad tiene uno de los alumbrados públicos más deficientes del estado. Donde sí hay luminarias, a la luz la obstruye el follaje de los árboles. Y en otras muchas de plano no hay ni siquiera postes.
Por si fuera poco, calles y avenidas de la capital son peores que brechas. Donde no hay baches, sobran pavimentos levantados. En muchas vialidades, hay de ambas especies: pozos y raíces levantadas.
3.- Y ahora que anda más desvelado que cuico de rondín, ¿se levantará temprano Riult al día siguiente para acudir a sus labores oficiales? Porque ya es más que conocida su impuntualidad, una majadería para quienes lo esperan a fuerza. Los que no, se hartan de esperar y se van.
