** Padre e hijo, los autores de la agresión terrorista. Uno de ellos murió durante el atentado.
Al menos 16 muertos y 40 heridos dejó el ataque terrorista contra la comunidad judía de Sidney, Australia, perpetrado ayer, cuando los creyentes israelitas celebraban de la Janucá. La policía dijo que las víctimas del ataque tenían entre 10 y 87 años.
Los autores del ataque terrorista fueron dos hombres, padre e hijo, de 50 y 24 años. Uno de ellos, el padre, murió en el atentado y el otro se encuentra herido y detenido. El padre tenía varias armas de fuego en posesión legal.
La Janucá es una celebración judía por la recuperación del segundo templo de Jerusalén por los macabeos en el siglo II antes de Cristo. Tiene el significado de la lucha contra la opresión. Se encienden velas, una cada día durante ocho, en un candelabro a la orilla del mar en un candelabro (januc) y se preparan alimentos fritos en aceite propio del festejo.
El jefe de la policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon, informó en conferencia de prensa el lunes en Australia que un hombre de 50 años y su hijo de 24 perpetraron el atentado terrorista disparando rifles.
Uno de ellos fue desarmado y sometido por un civil que lo sorprendió en pleno tiroteo. Los heridos fueron llevados a atención hospitalaria en la capital australiana.
El padre poseía seis armas de fuego registradas legalmente desde hace 10 años y han sido recuperadas, algunas en el sitio del atentado y el resto en el cateo de dos domicilios. El hombre cumplía los requisitos legales para obtener una licencia de caza, dijo la policía.
El gobierno de Israel culpó al gobierno australiano que desatendió “innumerables señales de advertencia”, en un ambiente de creciente antisemitismo en Australia.
“Las autoridades tenían muy poca información sobre estos dos hombres. Se determinó que la persona tenía derecho a poseer una licencia de armas de fuego y la persona tuvo una licencia de armas de fuego durante varios años sin que se produjera ningún incidente”, dijo el jefe de la policía. La policía afirmó que el atentado “tenía como objetivo” a la comunidad judía y se está investigando como un acto terrorista.
En los cateos se encontraron dos artefactos explosivos caseros y fueron desactivados.
El presidente israelí, Isaac Herzog, condenó el ataque en un discurso el domingo en Jerusalén y reconoció los extraordinarios logros de los inmigrantes. “En estos mismos instantes, nuestros hermanos y hermanas de Sydney, Australia, han sido víctimas de un cruel ataque perpetrado por viles terroristas contra judíos que acudían a encender la primera vela de Janucá en la playa de Bondi. Nuestros corazones están con vosotros. El corazón de toda la nación de Israel en este preciso momento, mientras rezamos por la recuperación de los heridos, rezamos por ustedes y rezamos por aquellos que han perdido la vida”, expresó Herzog.
