Armando Martínez de la Rosa

** Tomará la isla La Orchila de base aérea para aviones militares. ** Rusia y Colombia retiran apoyo a Maduro. ** México y Brasil se ofrecen a mediar.

Estados Unidos prepara la invasión a Venezuela y tomará la isla La Orchila de base aérea para sus aviones de guerra. La isla está a corta distancia de Caracas y dispone de una pista de aterrizaje de 5 kilómetros de longitud.

El aeropuerto de La Orchila era un punto de despegue de aviones de la dictadura para eventuales vuelos de escape de Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. El dictador desoyó los ofrecimientos de Estados Unidos de salir de Venezuela con su familia. Incluso desdeñó el consejo de Moscú de aceptar el retiro en un vuelo a La Habana y de ahí a la capital rusa en condición de asilado.

Tras la toma de La Orchila, tropas de tierra avanzarán sobre Caracas para apresar a Maduro, a Diosdado Cabello y otros personajes de la élite de la dictadura. Se calcula que el avance comience el fin de semana y se culmine en unas pocas horas.

Maduro, dado a la baladronada, convocó al ejército de Colombia a unirse al de Venezuela en la llamada Gran Colombia, esto es, la unión de ambos países en un territorio único, que reveló la dimensión de su desesperación por los que sabe sus días finales. El llamado se interpretó como una convocatoria a la rebelión militar contra el presidente colombiano Gustavo Petro, que descalificó a Maduro y le respondió diciendo que el venezolano no tiene autoridad alguna sobre las fuerzas armadas colombianas.

Semanas atrás, el dictador aseguró que 5 mil tropas de élite combatirían a los invasores y que 5 millones de civiles se sumarían a la defensa armada del país. Nada de eso ha sucedido y ahora se sabe que las tropas de élite suman 500 efectivos.

En tanto, aviones militares sobrevuelan desde ayer la costa venezolana con cada vez mayor frecuencia. Washington ha destacado 2 aeronaves EA-18G Growler y 3 A18 Super Hornet. El Growler cumple funciones de enlace con las fuerzas militares frente a las costas de Venezuela y de intercepción de señales de las fuerzas armadas venezolanas. También obstruye toda señal de wifi para aislar a Caracas.

El dictador Maduro está cada vez más aislado. Rusia lo ha marginado ya y retirado su protección. La empresa petrolera rusa Cyprus Limited PCL informó oficialmente que cesará sus operaciones en Venezuela como consecuencia de las sanciones internacionales y las limitaciones financieras que afectan al sector energético vinculado a Rusia. Ese fue el mensaje público, en la realidad, es la señal de que no defenderá más a Maduro.

El representante legal, Andrey Shavkun, explicó que enfrenta una “incapacidad estructural y sobrevenida” que le impide mantenerse en el país. “Como consecuencia directa del impacto combinado de las sanciones internacionales y las restricciones financieras impuestas al sector energético y a entidades controladas por el Estado ruso, PCL se ha visto obligada a proceder a la terminación de sus relaciones laborales”, señala el documento revelado en redes sociales por el periodista Roberto Deniz.

Cierre de la petrolera rusa

La compañía notificó que el último día de trabajo será el 23 de diciembre, fecha a partir de la cual se iniciará el proceso formal de cierre. La empresa rusa dijo que liquidará al personal conforme a la Ley Orgánica del Trabajo, lo que incluye pago de prestaciones sociales, beneficios acumulados y la suscripción de los acuerdos de finiquito correspondientes para su personal.

El retiro de PCL marca el cierre de una fase de participación rusa en la industria petrolera venezolana, iniciada con Rosneft y prolongada posteriormente a través de estructuras jurídicas alternativas como Roszarubezhneft, creadas para intentar sortear las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea.

En tanto, los gobiernos de México y Brasil se han ofrecido a mediar entre Estados Unidos y la dictadura venezolana, pero Washington ni siquiera ha tomado en cuenta el ofrecimiento.