Armando Martínez de la Rosa

Órdenes de Trump

Estados Unidos bombardeó las instalaciones nucleares de Irán y nadie creyó que Donald Trump suele cumplir las amenazas. En Navidad, aviones militares estadounidenses arrasaron a milicias islámicas acusadas de masacrar cristianos en Nigeria. El mundo absorto en celebraciones de fin de año ni cuenta se dio.

Por esos días, el planeta dudaba seriamente de si iría por Maduro. El 3 de enero, fuerzas especiales de Estados Unidos capturaron en unas pocas horas al dictador y su esposa, los trasladaron a Nueva York, donde ahora son juzgados. China, Irán y Rusia, aliados supuestos de la satrapía venezolana guardaron evidente silencio. Sólo Putin calculó que sí se llevarían a Maduro. Semanas antes abandonó su petrolera en el país sudamericano.

Ahora, cuando Trump merodea Cuba y anuncia intervención en Irán, el mundo sabe que llegará a la isla y al desierto petrolero.

Y cuando anunció que iría por Groenlandia “por las buenas o por las malas”, recibió una respuesta de Dinamarca, cuyo reino posee la gigantesca ínsula, Trump se calló… por ahora.

Luego enfocó la vista en México. “Algo tenemos que hacer en México”, donde “mandan los cárteles” de las drogas, advirtió. Iría por tierra a acabarlos. Alguien en México entendió el mensaje. Claudia Sheinbaum pidió diálogo y lo tuvo. “Podemos hacer más” contra el crimen organizado, coincidieron, según versión de la presidenta mexicana.

Tal vez en corto fue una orden. Pudo ser sutil, pero orden al fin. El gobierno se puso a trabajar. Capturó en apenas 2 días a una banda del Tren de Aragua, atrapó narcos medianos en Sinaloa y otros estados, golpeó en Guadalajara a criminales del cártel de Jalisco y les echó mano a otros tantos bandidos en territorio nacional. ¿Para qué? Para demostrarle al patrón que sí trabaja el gobierno mexicano. Bien que le hayan dado manos libres a Omar García Harfuch.

El problema de fondo es otro. ¿Cuándo va a encarcelar a los narcopolíticos que pululan al amparo del poder de Morena? Muchos de ellos están ahora visiblemente nerviosos, angustiados, temerosos.

¿Qué hará Sheinbaum? Habrá que ver si sus actos de estas fechas son flor de un día o de verdad cumplirá la orden y se consolidará en el poder que le corresponde.