** Problemas económicos, entre otros, obligaron a salir del mercado turístico.
El hotel Playa de Santiago cerró sus puertas ayer por problemas económicos, el alto costo de mantenimiento y dificultades para conseguir personal explicó el propietario, Miguel Ochoa.
Inaugurado en 1941, el Playa de Santiago se convirtió en ícono del hospedaje turístico de Manzanillo y del occidente del país. Durante muchos años, lideró el ramo hotelero. Ayer, en el acceso se encontraba un aviso a los huéspedes en que se les informaba que la empresa se cerraba por tiempo indefinido y con la esperanza de reapertura en fecha indefinida.
Miguel Ochoa explicó que la economía dificulta la actividad turística y la autopista, que “se cierra un día sí y otro no”, afecta a la industria hotelera.
Poco antes, el hotel Gran Festival, originalmente Maeva, cerró por similares razones.
Con 61 habitaciones, todas con vista al mar de la bahía de Santiago, alberca y otras amenidades, las dimensiones del edificio encarecían el mantenimiento.
Una docena de personas quedaron en el desempleo, aunque siempre recibieron el pago puntual por su trabajo.
El cierre ocurre a unos días de la Semana Santa, que para el turismo se augura de menor actividad que en años anteriores, sobre todo por las dificultades de la economía nacional y estatal.
