** Es el tercero, aunque según Irán no causó daños a la planta.

Estados Unidos e Israel bombardearon ayer por tercera vez en 10 días la planta nuclear iraní de Bushehr.

También atacaron los complejos de procesamiento de uranio en Jondab y Ardakan.

Según la agencia de noticias iraní Fars -ligada al gobierno- el ataque “no causó ni víctimas ni daños materiales o técnicos en las distintas partes de la central nuclear”.

Rusia y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) condenaron el ataque porque “atacar instalaciones nucleares pacíficas constituye una clara violación de las normas internacionales” aun en caso de guerra y tales ataques podrían “amenazar gravemente la seguridad de la región”.

Rosatom, empresa rusa de armamento nuclear, retiró esta semana a 163 de sus operarios rusos de la planta de Bushehr, en previsión de bombardeos. Rusia opera y dirige las plantas nucleares de Irán.

Según Irán, no se causaron daños al reactor en funcionamiento ni fugas de material radiactivo y la central funciona en condiciones normales, dijo el OIEA basado en los reportes del gobierno musulmán.

El director general del OIEA, Rafael Grossi, dijo estar “preocupado profundamente” por las acciones militares en las cercanías de la planta nuclear y señaló que sería “un grave incidente radiológico si el reactor resultara dañado”.

María Zajárova, portavoz de la cancillería rusa, condenó el ataque porque colocó la seguridad nuclear en una posición crítica, dijo. La vocera exigió a las partes en guerra “abstenerse de llevar a cabo ataques imprudentes”, dada la peligrosidad de estas acciones en instalaciones de alta sensibilidad.