Armando Martínez de la Rosa

** Apenas el 18 de marzo, la presidenta Claudia Sheinbaum presumía las refinerías de Dos Bocas y Deer Park como garantes de la que llamó “soberanía energética”.

Uno más: ahora el derrame fue ahora en la refinería de Deer Park, en Texas, propiedad de Pemex. A la presidenta Claudia Sheimbaum no le quedó sino admitir la realidad antes de que el escándalo ambiental estallara en Estados Unidos.

Una cantidad enorme y aún indeterminada de litros de dísel ha sido derramada en el canal de navegación del puerto de Houston, Texas, luego de que, según Pemex, hubo una colisión de 2 barcos a la espera de turno de carga.

Este derrame, uno más, sigue en la secuela de percances petroleros y ambientales. Poco antes de semana santa, un enorme tiradero de petróleo crudo se registró en costas veracruzanas ante la inacción del gobierno federal. La mancha alcanzó una extensión de 600 kilómetros frente a costas del Atlántico mexicano, en el Golfo de México.

Luego vino el incendio en la refinería de Dos Bocas, anteayer. Esta empresa del Estado mexicano ha tenido accidentes frecuentes.

Mientras, el precio de la gasolina roja ha rebasado el límite al costar 30 pesos el litro, y el díesel es aún más costoso.

Apenas el 18 de marzo reciente, la presidenta Claudia Sheinbaum ponía a Pemex, Deer Park y Dos Bocas en calidad de garantes de la así llamada “soberanía energética” nacional.

Comprada en mayo de 2021 por el gobierno de Andrés López, Deer Park fue puesta por ese mandatario como garante de la así llamada “soberanía energética”. No ha sido tal, por lo contrario, se le utilizó por el gobierno y sus cómplices a ser base del contrabando de combustibles, el huachicol.

Deer Park dejó de ser financieramente sana desde que pasó a manos de gobiernos de Morena.

En 2024 perdió 118 millones de dólares y en 2025 las pérdidas fueron de 80 millones de dólares

La refinación de crudo bajó de 267 mil a 162 mil barriles diarios. El procesamiento de otros combustibles bajó de 322 mil a 194 mil barriles diarios.