** Tardó 8 días en cerrar válvula de oleoducto de 36 pulgadas por donde se derramó petróleo al mar.
¿No que no? Pemex tuvo que reconocer públicamente su responsabilidad en el derrame de una cantidad descomunal de petróleo a aguas del Golfo de México que llegó a contaminar a un mismo tiempo 600 kilómetros del litoral mexicano.
Una y otra vez, Pemex y el gobierno federal negaron la responsabilidad de la empresa estatal en el derrame. Pero ante las pruebas y las evidencias, ayer tuvo que admitir públicamente su culpa. Tardó meses -desde febrero y hasta marzo- en comenzar la limpieza de aguas y playas del Golfo, pero ayer mismo fue rapidísimo en lavarse las manos: culpó y despidió a 3 supuestos “altos funcionarios” de Pemex, a quienes responsabilizó de no informar del derrame sino 8 días después de comenzado. El director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, sigue tan campante, igual que Alicia Bárcena, titular de Semarnat, y Mariana Boy Tamborrell, de Profepa.
El Grupo Interinstitucional formado para el caso, admitió que la causa principal del derrame petrolero de febrero y marzo fue la operación de Petróleos Mexicanos (Pemex) en un oleoducto de 36 pulgadas dentro del yacimiento Cantarell, por lo que se separó del cargo a tres funcionarios de la petrolera ante una cadena de desinformación en que el suceso se reportó como incidente menor y tardaron ocho días entre el primer avistamiento de aceite en el agua y el cierre de la válvula en la plataforma Abkatun Pol Chuc.
El director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, aseguró que desde el inicio de las investigaciones tuvo omisiones en la información que recibió, por lo que ya fueron relevados de sus cargos tres gerentes del área de exploración y producción y de revisión de derrames de Pemex.
Reconoció que no existen todavía cálculos del volumen de petróleo derramado por lo que no es posible elaborar estimaciones económicas o ambientales, mientras desde la Secretaría del Medio Ambiente (Semarnat) se aseguró que a pesar de la recolección de 915 toneladas de productos, únicamente (sic) hubo 12 tortugas muertas en playas mexicanas.
Con relación al origen del hidrocarburo, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, señaló que el grupo científico interinstitucional, con apoyo de especialistas de centros de investigación y universidades, analizó más de 70 imágenes satelitales, información de sobrevuelos y modelos de deriva. Los resultados apuntan a evidencia de un derrame ocurrido en febrero en la zona Abkatun Cantarell, cuyo material fue posteriormente dispersado e intemperizado por la dinámica marina.
Por su parte, Petróleos Mexicanos informó que solicitó al área operativa que se proporcionaran las imágenes satelitales del movimiento de los barcos, detectándose irregularidades que no fueron reportadas. Con base en el análisis de las bitácoras y al cruce de información que revelaron hallazgos, el director general Víctor Rodríguez Padilla denunció ante la Fiscalía General de la República y ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Entre las irregularidades detectadas destacan:
Una pérdida de integridad mecánica y la reparación de un oleoducto cuyas actividades no fueron reportados al director general ni a los altos mandos de la Empresa Pública del Estado.
Una fuga de hidrocarburos en instalaciones de Pemex, que había sido negada sistemáticamente por las áreas operativas, especialmente en marzo cuando comenzaron a llegar arribazones de petróleo a las costas del Golfo de México.
La coincidencia entre el sitio donde se detectó la pérdida de integridad del oleoducto y el sitio ubicado por los científicos como origen de la estela de aceite observada en las imágenes satelitales.
El ocultamiento de agua oleosa recuperada en las barreras de contención, de al menos 350 m3.
La contradicción entre un simple “lagrimeo” y el gran despliegue de 11 barcos en total que se utilizaron para contener, recuperar y dispersar los hidrocarburos que escaparon del oleoducto.
La decisión de no cortar el flujo en su totalidad para limitar la duración y la magnitud del derrame. El cierre de la válvula principal se realizó el 14 de febrero, 8 días después de que se detectó la fuga.
La solicitud de la Subdirección de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental al Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), de simular numéricamente la dispersión de los hidrocarburos derramados y su llegada a las playas del Golfo de México. Solicitud emitida el 6 de febrero.
Por ello, con base en estos hechos y mientras se realizan las investigaciones correspondientes, fueron separados del cargo el subdirector de seguridad, salud en el trabajo y protección ambiental; el coordinador de control marino, derrames y residuos; y el líder de derrames y residuos de Pemex.
Como parte de las acciones subsecuentes, se estableció el Observatorio Permanente del Golfo de México, integrado por el Grupo Interinstitucional y la comunidad científica, con el objetivo de consolidar información, generar alertas tempranas y fortalecer la prevención, el monitoreo y la coordinación ante futuras contingencias en la región.
