Ahora resulta
Ahora resulta que la víctima es Rubén Rocha Moya. El gallinero guinda se alebrestó porque han venido por uno de ellos. Bueno, por 10 de ellos. Pero uno los representa de pies a cabeza, el gobernador de Sinaloa. Por eso el cacareo, la corredera, el susto que los lleva a pregonar “la defensa de la soberanía del gallinero”.
Rocha Moya, recuérdelo, es el mismo que convocó a la reunión de Los Chapitos con el Mayo Zambada y el exrector de la Universidad de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, el 25 de julio de 2024. Cuén fue asesinado ahí, en el lugar de la reunión, y luego montado un sainete en que se simulaba una balacera en una gasolinera. La orden fue de Rocha.
Ese día, le tendieron una trampa al Mayo Zambada y lo entregaron Rocha Moya y los Chapitos al gobierno de Estados Unidos, que ahora sabe santo y seña del gobernador y otros bandidos de su calaña.
Al gallinero cacaraqueador no le interesa tanto el destino personal de Rocha, aun más, les vale madre. Lo que les importa es su significado, el inicio de acciones que van a terminar en Palenque o en cas’e La Chingada.
Porque más de 1 está involucrado, más de 2 recibieron dinero del narco para sus campañas, más de 3 siguen coludidos y más de 4 ya se apuntaron para la vuelta del dinero podrido en las elecciones de 2027. Y temen que eso se acabe, que los dejen colgados de la brocha o hasta los lleven en vuelo gratis a Nueva York ante el juez.
Ahora resulta, pues, que les conviene -eso creen- gritar que Rocha Moya es inocente (lo publicaron en 2024), que se trata de “un ataque a la 4T” y otras patrañas.
Más le valdría al gobernador de Sinaloa negociar su partida antes de que los potenciales afectados por cuanto ha de cantar en Nueva York le impongan un silencio como el que él le impuso a Cuén.
La estampa cómica corrió a cargo del vividor Noroña, que salió a defender a su amigo -¿socio, cómplice?- Rocha Moya. ¡Qué desvergüenza! Lo que han de hacer unos por las migajas.
