** Pelea con enemigos sin identificar y la emprende contra quienes ella llama injerencistas.

Otro rollo más sobre la soberanía nacional fue lanzado ayer por la presidenta Claudia Sheinbaum con el pretexto de la celebración de la batalla de Puebla.

En ningún momento de su discurso, Sheinbaum nombró o identificó a los abstractos adversarios a quienes advertía de la derrota. Y aún así, los llamó defensores de la injerencia [extranjera, se supone].

«Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos», afirmó en un contexto de presiones de Estados Unidos que demanda la entrega de narcopolíticos como Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y otros 9 ligados al Cártel de Sinaloa.

“A esos que buscan la intervención extranjera en México, a los que hoy se vanaglorian y defienden la injerencia, a los que aplauden a las televisoras extranjeras cuando hablan mal de México (…), quienes buscan el apoyo externo por no tener apoyo popular en nuestro país están destinados a la derrota”, preconizó.

“A quienes reviven la conquista como salvación les decimos, están destinados a la derrota. A quienes creen que el pueblo es tonto están destinados a la derrota. Quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades están destinados a la derrota, a quienes odian están destinados a la derrota moral. A quienes piensan que la presidenta se arrodilla están destinados a la derrota”, agregó.

“El respeto al derecho ajeno es la paz”, dijo Sheinbaum citando la reciclada frase de Benito Juárez, a quien elogió como ejemplo de soberanía y la forma en que enfrentó “momentos difíciles” durante su presidencia. “Cada embate, cada herida va a fortalecer el espíritu de este pueblo, del pueblo de México decidido a ser siempre libre. Nada puede estar por encima de la soberanía y de los intereses del pueblo de México, recordemos siempre como nos enseñó Vicente Guerrero que ‘la patria es primero’”, dijo.