** Aumenta temperatura de las aguas marinas superficiales y mayores en las profundas. ** Sería el más severo desde 1950.

En otoño e invierno próximos el fenómeno meteorológico El Niño podría ser el más fuerte desde que se registran mediciones de su fuerza en el océano Pacífico, auguró la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos.

Sin embargo, se trata de probabilidades con base en los datos recabados por los científicos de la NOAA, sin que haya una seguridad plena de que sucederá.

El Niño es un fenómeno natural y no se debe al cambio climático, igual que su contraparte La Niña, que ocasiona sequía y falta de lluvias en el litoral Pacífico desde Ecuador hasta el sur Estados Unidos.

Según las mediciones y pronósticos de la NOAA, existe un 69 por ciento de probabilidades de que El Niño de este año y principios del siguiente sea el más fuerte desde que se tienen registros. El pronóstico parte del aumento de 2.5 grados de la temperatura de las aguas superficiales del océano Pacífico y de hasta 10 grados en aguas profundas.

El Centro de Predicción Climática de la NOAA dijo que se ha incrementado la probabilidad de que El Niño, de octubre a diciembre de este año se presente en calidad de “un histórico evento que exceda la fuerza” de fenómenos anteriores desde 1950, cuando comenzaron los registros.

“Con un evento de esta magnitud, la probabilidad de experimentar impactos consistentes con El Niño es mayor, pero no está garantizada. En resumen, El Niño se está fortaleciendo, con una probabilidad superior al 90 % de un evento muy fuerte durante el otoño y el invierno de 2026-27 en el hemisferio norte”, indicó el organismo científico.

El Niño, que apareció en junio, incremento su fuerza durante el último mes, con anomalías en la temperatura que superaron 2 grados centígrados más en la superficie del Pacífico oriental y hasta 10 grados en aguas profundas cercanas a la superficie.

El Niño aparece cuando las temperaturas en el Pacífico ecuatorial (sobre todo frente a las costas de Perú y Ecuador) están 0.5 grados centígrados arriba del promedio durante “varios meses consecutivos”. Implica aguas más calientes en el océano Pacífico y vientos del oeste más fuertes e intensos.

Esto genera condiciones más secas y un invierno más cálido de lo usual desde Ecuador hasta Estados Unidos y también “lluvias y posibles inundaciones” al sur de ese país.

En México, los ciclones en el Pacífico podrían ser más fuertes y numerosos mientras en el Atlántico reducirían su presencia. La NOAA ha pronosticado ya menos ciclones en el Atlántico. La probabilidad de lluvias de octubre a diciembre, que podrían prolongarse a enero y febrero, en México son altas.