** Incluyen asesinatos de niños cometidos por EUA y a Irán por matar a sus gobernados.
La Misión de Investigación de la ONU para la guerra en Irán informó que existen “motivos razonables” para sostener que Estados Unidos ha cometido crímenes de guerra en dos ataques que dirigió en el inicio de la confrontación bélica contra territorio iraní.
También acusó de crímenes de lesa humanidad a Irán por su sangrienta represión de las protestas de sus ciudadanos previas al conflicto.
El informe lo presentará al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, y contiene los datos recabados por tres expertos, quienes han encontrado crímenes de guerra por parte de Estados Unidos en los bombardeos que el 28 de febrero, primer día de hostilidades, dirigió contra una escuela de Minab y una zona residencial de Lamerd, ambas en el sur de Irán.
En el ataque a Minab, que mató a más de 150 personas, de las cuales 120 eran menores, Estados Unidos “cometió el crimen de guerra de lanzar un ataque indiscriminado con muerte y lesiones a civiles o daños a bienes de carácter civil”, indicó el primer informe de la misión, creada al iniciarse la guerra. Fueron ataques deliberados y “siendo conscientes de que existía un riesgo considerable de alcanzar un interés de carácter civil, actuando con imprudencia temeraria”, indican los comisionados.
De igual responsabilidad consideró el ataque a una zona poblada de Lamerd, que impactó un centro deportivo, una escuela primaria y edificios residenciales, causando al menos 22 muertos.
Represión del régimen iraní
Respecto a Irán, la misión acusa de graves violaciones a derechos humanos cometidas por el gobiern constituyen los crímenes de lesa humanidad de asesinato, encarcelamiento, tortura y otros actos inhumanos dirigidos contra la población civil, sus propios ciudadanos.
En las protestas de finales de 2025 y principios de 2026, las fuerzas de seguridad iraníes “utilizaron fuerza letal para matar y herir a manifestantes y transeúntes, incluidos niños”, indica el informe de 18 páginas.
La represión “supuso una escalada sin precedentes respecto a anteriores campañas represivas”, con uso generalizado de la fuerza letal de donde se derivaron asesinatos y heridas generalizadas y detenciones a gran escala. La misión aseguró que murieron al menos 221 niños por la represión del gobierno de los ayatolas, cuyas fuerzas de seguridad utilizaron armas y munición fuera de los parámetros establecidos, causando la muerte o heridas a manifestantes, y dentro de los hospitales “sometieron a pacientes, personal médico y familiares a un uso innecesario de la fuerza, detenciones arbitrarias y hostigamiento”.
