** Luego del violento enfrentamiento entre manifestantes y policías el domingo, el mandatario se compromete a mejorar la calidad del agua sin privatizar el servicio ni aumentar cuotas.
Luego del enfrentamiento de policías y manifestantes contra el agua contaminada, el domingo, en Guadalajara, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, de Movimiento Ciudadano, afirmó que fue “un día difícil para Jalisco”.
Los manifestantes protestaban contra la contaminación del agua con que se abastece a gran parte de Guadalajara y la zona metropolitana. Las quejas no son nuevas, sino que datan de mucho tiempo atrás sin que las autoridades las atendieran. El domingo el caso hizo crisis.
CAUSAS DE LA CONTAMINACIÓN
Las principales causas de la contaminación del agua de la Zona Metropolitana de Guadalajara, que forman ese municipio, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco, El Salto, Juanacatlán, Ixtlahuacán de los Membrillos y Tala, son las descargas clandestinas y de aguas residuales e industriales directamente en los cauces, canales abiertos (como el de Las Pintas) y la red de drenaje que abastece o cruza por zonas de captación, afectando el cuerpo del agua antes de su tratamiento.
La Zona Metropolitana de Guadalajara tiene 5.1 millones de habitantes, conforme al Instituto de Planeación y Gestión del Desarrollo de Jalisco. De acuerdo a datos intercensales, “decenas de miles” de personas del estado de Colima se trasladan temporalmente a Jalisco, sobre todo a la ZMG o residen en ella por razones laborales, de estudio y de atención médica. También acuden por horas o unos días por turismo, comercio y espectáculos. Todas ellas son también afectadas por la contaminación del agua.
Hay fuertes y añejos problemas en fuentes de abastecimiento y presas, zonas de almacenamiento como la presa Las Pintas resienten escurrimientos, lixiviados y contaminación orgánica y química que dificultan su correcta potabilización.

Los análisis del agua mostraron la presencia de contaminantes químicos y biológicos. Estudios e informes recientes han alertado de la presencia de metales pesados (derivados de la contaminación industrial y la corrosión), nitratos, fluoruros por la sobreexplotación de pozos profundos en la periferia, y trazas bacteriológicas debido a infiltraciones de drenaje.
La red distribuidora es tan vieja que de los tubos se desprenden óxidos y metales contaminantes.
Las quejas formales y el acumulamiento masivo de reportes ciudadanos por problemas de agua turbia, mal olor y contaminación en la red de suministro en la Zona Metropolitana de Guadalajara se han registrado de manera constante desde el año 2020, bajo la gubernatura del también emecista Enrique Alfaro Ramírez, cuyo periodo fue de 2018 a 2024.
3 HORAS DE ENFRENTAMIENTOS
Lemus afirmó que la manifestación fue pacífica hasta la intervención de “un grupo de choque” compuesto por al menos 400 personas, muchas de ellas encapuchadas, armadas con piedras, tubos, martillos, petardos, bombas de clavos y de gas, y estas agredieron a las mujeres policías”.

El enfrentamiento duró unas 3 horas y se puso en peligro a los manifestantes así como a vecinos y a moradores de una casa de descanso para adultos mayores contigua a Casa Jalisco, sede del gobierno estatal, aseguró Lemus. Hubo manifestantes lesionados, 39 detenidos y 28 policías heridos, dos de ellos de gravedad, conforme a datos del mandatario. 12 detenidos ya fueron liberados ayer.
La conducta de la policía será revisada en videos y de ser necesarios se aplicarán sanciones. La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco abrió una investigación de oficio.
Pablo Lemus se comprometió a resolver el problema del agua en Guadalajara y ordenó cerrar el suministro desde la presa Las Pintas para mejorar la calidad del líquido.
Se ha iniciado la modernización y ampliación de la Planta Potabilizadora No. 1 en Miravalle y se construirá el acueducto sustituto de Chapala a Guadalajara. “El agua no se privatizará, el servicio no se entregará a ninguna empresa y definitivamente no subirán las tarifas que pague la gente”, refrendó Lemus.
