** Continuaron los disturbios en Paris. ** Centrales sindicales francesas llaman a huelga general el 5 de noviembre.
“Tomaremos medidas enérgicas, no habrá impunidad”, advirtió ayer, domingo, el presidente de Francia, Emmanuel Macron
“Esas personas que saquearon, que atacaron edificios gubernamentales, deben responder por sus crímenes. No debemos confundir a los manifestantes pacíficos con los saqueadores y los participantes en los disturbios, porque hay personas que consideran con razón que los precios del combustible son demasiado altos. Esto es por la guerra en Irán”, asentó Macron.
Francia tuvo ayer, domingo, otra ola de movilizaciones con cientos de miles de manifestantes en las calles, especialmente en París. El domingo continuaron los choques esporádicos con la policía, especialmente en la Plaza de la República de París, donde las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos ante grupos que intentaron prender fuego a contenedores y mobiliario urbano. Las jornadas de disturbios acumuladas dejaron daños materiales cuantiosos, saqueos en comercios y miles de detenidos a nivel nacional.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, expresó su respeto a los ciudadanos que se manifestaron de forma pacífica y legal, y reconoció el derecho a disentir, luego de los disturbios en Milán, Turín y Roma.

[Foto: Giorgia Meloni, primera ministra de Italia.]
Meloni llamó vándalos y matones a los grupos que provocaron los disturbios y aprovecharon las movilizaciones para sembrar caos, atacar a las fuerzas de seguridad y tomar ciudades enteras en rehenes.
Agradeció y manifestó su solidaridad con las fuerzas del orden, defendiendo su labor para proteger a los trabajadores, comerciantes y ciudadanos.
La primera ministra italiana demandó de la oposición un rechazo unánime y sin ambigüedades a la violencia callejera y convocó a una reunión urgente de seguridad para definir la respuesta del gobierno.
Según periodistas italianos, en esos grupos violentos participan mayoritariamente hijos de inmigrantes de segunda generación, cuyos padres recibieron asilo y ayuda de Italia y otros países europeos, entre ellos Francia.
En el centro de las movilizaciones están la carestía, la especulación con viviendas, el alza de las rentas, los alimentos, las gasolinas, la electricidad y el gas. En ellas participan obreros, estudiantes, maestros y empleados de diversos giros, y se infiltran grupos violentos, encapuchados, que provocan disturbios, saqueos e incendios.
HUELGA GENERAL
En medio de los disturbios y las movilizaciones, las principales centrales obreras de Francia han llamado a una huelga general para el próximo 5 de noviembre.
La Central General de Trabajadores y la Confederación Francesa del Trabajo, con otros grandes sindicatos, han convocado una nueva huelga general y movilizaciones para el 5 de noviembre próximo.
El paro será para protestar contra el proyecto de presupuesto del gobierno de Macron para 2027 y el deterioro del poder adquisitivo de los salarios por el alza de las gasolinas, los alimentos, los alquileres, el gas y la electricidad sin que hubiese aumento equivalente de salarios y pensiones. Esta nueva fecha llega tras una oleada de masivas protestas y paros en septiembre y octubre contra la política presupuestaria del presidente Emmanuel Macron y el encarecimiento de la vida.
