Armando Martínez de la Rosa

** Figura señera de la política nacionalista, encabezó la lucha contra el régimen priista, del que salió para formar oposición.

Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el líder legendario de la lucha democrática nacional, falleció ayer a los 92 años. Figura señera de la política mexicana, encabezó la oposición hasta convertirla en frente electoral, primero, y luego de partido, el PRD.

Hijo del presidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano, Cuauhtémoc nació el 1 de mayo de 1934, año en que su padre asumió la presidencia de la república para liquidar el Maximato de Plutarco Elías Calles.

Se formó en un ambiente de política nacionalista. Se afilió al PRI, por el que fue senador de 1976 a 1980, gobernador de Michoacán de 1980 a 1986.

Junto con Porfirio Muñoz Ledo, encabezó la llamada Tendencia Democrática del PRI, para exigir democracia interna a ese entonces poderoso partido casi único. Finalmente, salieron ambos y algunos más de la militancia tricolor en octubre de 1987, hace 39 años, en un hecho que habría de precipitar acontecimientos notables de la historia nacional reciente.

[Foto: Porfirio Muñoz Ledo y Cuauhtémoc Cárdenas, los días de la disidente Tendencia Democrática, todavía dentro del PRI, en 1987.]

En 1988, otro líder memorable, Heberto Castillo declinó la candidatura del Partido Mexicano Socialista (que surgió de la fusión del Partido Mexicano de los Trabajadores de Heberto Castillo y del Partido Socialista Unificado de México, último nombre del Partido Comunista de México antes de diluirse) para cederla a Cárdenas en un frente único, que llevó el nombre de Frente Democrático Nacional que agrupó fuerzas de la oposición de centro y de izquierda, entre ellas las bizarras Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, hasta entonces partido satélite del PRI formado por militares en retiro, y el Partido Popular Socialista, una agrupación de nexos oscuros con el gobierno, y el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, socarronamente motejado “el ferrocarril”, por lo largo del nombre y su sonido al pronunciarlo. Se agregaron organizaciones civiles e independientes, frente de “colonos” y otras similares.

[Foto: Cuauhtémoc Cárdenas en mitin en la explanada de la rectoría de Ciudad Universitaria, en 1988, en la Ciudad de México.]

No obstante, otras candidaturas opositoras se mantuvieron independientes en la contienda, la de Manuel Clouthier por el PAN y la de Rosario Ibarra de Piedra por el Partido Revolucionario de los Trabajadores, en la izquierda radical trotskista.

La candidatura de Cárdenas congregó la amplia inconformidad popular de ese tiempo y ganó las elecciones ante el candidato oficialista Carlos Salinas de Gortari. El candidato oficial fue impuesto por el fraude que orquestó el entonces secretario de Gobernación que dirigía los procesos electorales, Manuel Bartlett Díaz, con la historia negra de “se cayó el sistema” cuando el conteo lo encabezaba Cárdenas, para luego, al regresar “el sistema” de cómputo, Salinas tenía ya ventaja. Hoy, Bartlett es uno de los personajes más poderosos de Morena y uno de sus hijos es beneficiario de contratos de gobierno.

Ante el fraude, un gran movimiento social opositor de formó y a él se agregaron Manuel Clouthier y Rosario Ibarra. Clouthier moriría poco después en un extraño accidente de carretera.

Cárdenas cometió un error que le costó merma de popularidad. Tras el fraude, aceptó una entrevista con Carlos Salinas y nunca informó lo tratado en el diálogo.

Con Muñoz Ledo en el coliderato, el Frente Democrático Nacional se convirtió en el Partido de la Revolución Democrática que adquirió gran fuerza electoral (más de 24 por ciento). Con el PRD, Cárdenas ganó la jefatura de Gobierno del entonces Distrito Federal, hoy Ciudad de México, e impulsó la creación del Instituto Federal Electoral, organismo autónomo para organizar las elecciones, luego convertido en INE, por cierto hoy desgarrado por la corrupción de su expresidenta, la morenista Guadalupe Taddei.

Al PRD le costó sangre, sudor y lágrimas mantenerse en la política nacional. Al menos 500 de sus militantes fueron asesinados, cometió el yerro de aceptar militantes resentidos de otros partidos, principalmente del PRI, y varios de sus gobernadores se involucraron en corrupción.

Andrés Manuel López Obrador utilizó al PRD en las elecciones para su postulación a la jefatura de Gobierno del DF y a la presidencia de la república, pero creó una estructura paralela en las campañas bajo su control absoluto. Cárdenas, que se había postulado dos veces, la segunda sin mayor éxito se mantuvo al margen, y cuando López fundó Morena, en 2014, la ruptura entre ambos fue absoluta.

[Foto: Cárdenas, procurado por López para la foto. Ignoraba Cuauhtémoc lo que se gestaba desde la ambición.]

Senador, gobernador de Michoacán, subsecretario Forestal y de la Fauna Silvestre del gobierno federal, son cargos que tuvo siendo priista. Luego, en la oposición, fue el primer jefe de Gobierno del Distrito Federal opositor.

De los 3 hijos que le sobreviven, Lázaro Cádenas Batel, el mayor, se dedica a la política, ha sido diputado, senador y gobernador de Michoacán, y hombre cercano a Andrés López.

Cuauhtémoc Cárdenas Batel ha preferido la actividad cultural, especialmente la cinematográfica, antes que la política.

La hija menor, Camila Cárdenas Batel, se ha mantenido siempre al margen de la política y la actividad pública.

Los restos del líder político reposarán en el Panteón Francés, al lado de los de su esposa, Camila Batel.