** Pierden los republicanos el control del Congreso tras las elecciones intermedias de ayer. ** California y Texas tendrán gobernadores de origen mexicano.
Donald Trump terminó por derrumbar a los republicanos, que ayer perdieron el control del Congreso en las elecciones intermedias.
Al votar por la tercera parte de escaños del Senado, anoche los demócratas habían asegurado, con sus triunfos, 51 de los 100 escaños y la victoria podría llegar a 55. Los demócratas arrebataron 6 escaños a los republicanos para afianzar su victoria.
En la Cámara de Representantes (diputados) los demócratas han asegurado 152 asientos contra 95 de sus adversarios y les arrebataron al menos 7 de los bastiones republicanos. Hay 188 escaños por definirse.
De cara al segundo tramo de su periodo, Trump dejará de tener la mayoría en el Congreso y ha anunciado que recurrirá a las facultades presidenciales de veto a leyes emitidas por el Congreso.

Un hecho ilustra la paliza a los republicanos. Texas, estado profundamente republicano, que desde 1988 ha votado a favor de presidentes, gobernadores y legisladores republicanos, ayer votó por la demócrata Gina Hinojosa (57.1%) contra el republicano Greg Abbott (41.7%). Para el Senado, el demócrata James Talarico ganó con 59.2% de los sufragios contra 39.2% del republicano 39.2%.
Y en California habrá un gobernador hijo de mexicanos. El demócrata Xavier Becerra ganó con 65% de los votos al republicano Steve Hilton, que tuvo sólo 35% de los sufragios.
Según los expertos, hubo varios factores que decidieron el sentido de la votación. Entre ellos destacan el encarecimiento de la vida en Estados Unidos, sobre todo por la imposición de aranceles a otros países, medida que repercutió en el alza de precios de las importaciones al consumidor final. Y la pésima conducción de la guerra en Irán, donde el ejército de Estados Unidos y el propio Trump han hecho el ridículo mundial y puesto en riesgo la seguridad interior estadounidense.
Otro factor fue la persecución de inmigrantes sin distinción de quienes tienen residencia legal y hasta ciudadanía y quienes están allá ilegalmente. La insidia fue especialmente contra los mexicanos. Y uno importante: las impertinencias de Trump, su decrepitud y la demagogia y sus mentiras, que ayer mismo se volvieron a manifestar al culpar a otros de las consecuencias de sus propios yerros y su despotismo.
