** En partido de preparación, la selección del Vasco Aguirre volvió a ser ineficiente al ataque.
La selección nacional de Javier el Vasco Aguirre volvió a mostrar ineficiencia al ataque, respuestas tardías a esa nula creación de juego y exceso de prudencia ante equipos de juego sucio y golpeador como Uruguay, que edulcora tal conducta en la supuesta “garra charrúa”, otro de los mitos del balompié.
Cuando el rival entra de mala fe a golpear, lo menos que debe hacer un equipo es responder con el mismo mensaje y hasta con más fuerza.
En Torreón, donde una parte del público abucheó al portero Tala Rangel porque Aguirre no metió a Acevedo, guardameta del Santos local, la falta de creación de juego se evidenció como una de las carencias mayores. También se ratificó que jugadores como Erick Sánchez y el Piojo Alvarado se achican en la selección y de vez en cuando dan una de cal.
A 7 meses del Mundial, Aguirre continúa experimentando y, lo peor, reaccionando tarde al futbol chato de sus titulares frecuentes. Anoche, el ingreso de Orbelín Pineda, Eric Lira, Obed Vargas y Gilberto Mora casi al minuto 80, mejoraron a la selección tras la salida de los pechofríos como Alvarado y Sánchez, mientras Berterame tampoco es solución.
Así andan las cosas en una selección que no entusiasma a casi nadie
