Armando Martínez de la Rosa
** Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo, emite la presidenta supuestamente por el retorno de Rubén Rocha Moya al gobierno de Sinaloa.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo condenó, supuestamente, el retorno de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, pero sólo de palabra y sin mencionarlo por su nombre.
Sheinbaum se enfermó repentinamente de -dijo- una fuerte gripe, por lo que dejó la conferencia matutina a su secretaria de Gobernación precisamente el viernes, el día que Rocha Moya anunció su retorno. Y ayer, sábado, la presidenta volvió a las redes sociales para emitir un mensaje de lenguaje general, ambiguo, abstracto, sin contexto ni referencias.
Los comentaristas políticos lo interpretaron a modo de mensaje a Rocha Moya, que no fue mencionado por Sheinbaum. La condena, en todo caso, fue verbal y dirigida a nadie.
Rocha Moya está en la lista de 10 narcopolíticos requeridos por Estados Unidos y el gobierno mexicano se ha resistido a detenerlo y entregarlo, con el pretexto de que “no hay pruebas” que incriminen al gobernador relacionado con el Cártel de Sinalo, que le financió su campaña electoral.
Este es el mensaje de Sheinbaum:
“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación. Y mucho menos cuando aquello que se pretende colocar por encima de México no es el bienestar de su gente, sino la ambición desnuda del poder por el poder.
“Porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia.
“México merece servidores públicos que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la Nación es eterna. El Pueblo no está para alimentar ambiciones personales: está para exigir que se defienda su dignidad, su futuro y su esperanza.
“Por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la Nación”.
