** Ha habido al menos 45 muertos a manos de la policía en las protestas populares contra la dictadura teocrática islámica.

Millones de ciudadanos han salido a las calles de Irán en 12 días de continuas protestas contra la dictadura teocrática islámica que encabeza el imán Ali Jomenei, un sátrapa religioso de 85 años, quien ayer ordenó cortar internet y la telefonía internacional en todo el país para evitar información de la crisis fuera de su país.

Con una economía en crisis por la inflación galopante que de un día para otro duplica y hasta triplica los precios de las mercancías, una devaluación acelerada, cierre de empresas de comercio y una sequía de 6 años que amenaza con dejar sin agua a los 100 millones de iraníes en el corto plazo, las protestas contra el régimen islámico se iniciaron el 28 de diciembre y se han extendido hasta hoy.

Jomenei ha ordenado reprimir incluso con disparos de armas de fuego a los manifestantes, lo que ha costado la vida a 45 personas -según la organización Human Rights-, incluidos 3 policías. El miércoles fue un día violento con 13 personas asesinadas por protestar. La dictadura teocrática ha encarcelado a más de 2 mil disidentes.

Millones de manifestantes en más de 100 ciudades, incluida la capital Teherán y urbes cercanas, piden la caída de la dictadura de los ayatolas, instalada en un golpe de Estado en 1979 contra el sha (monarca) Mohamed Reza Palhevi, quien abandonó el país y murió en Estados Unidos años después. Su hijo, el príncipe Reza Palhevi, quien fue educado para asumir el gobierno, ha alentado las manifestaciones y se apresta a volver a su país a la caída de los ayatolas (sacerdotes iluminados) que derrocaron a su padre, un monarca que modernizó a Irán acercándolo a la cultura occidental.

Los manifestantes han quemado la bandera islámica del gobierno, derribado estatuas colocadas por los ayatolas, quemado estaciones y vehículos de la policía, se han enfrentado a la Guardia Revolucionaria Iraní, el brazo represor del régimen que ha asesinado, desaparecido y encarcelado a miles de opositores o a simples infractores de las normas religiosas que rigen en el país.

Las protestas masivas comenzaron en 2022, cuando una joven de 22 años, Masha Amini, fue golpeada por la policía por no llevar bien puesto el velo cuando paseaba con su familia en la capital Teherán. El asesinato ocasionó una gran ola de protestas.

Un año después, otra joven, Armita Geravand, de 16 años, fue igualmente asesinada por la policía que la golpeó en el metro, donde fue acusada de llevar el velo mal colocado. Duró un mes en coma.

Las protestas ahora incluyen a las mujeres que rechazan el velo obligatorio, lo que se ha juntado con el hambre y la sed del pueblo, que exige la caída y la muerte del ayatola Jomenei.

El anciano líder, de 85 años, prepara una declaración de guerra a Israel en un intento por unificar a los iraníes contra “el enemigo de la nación”, pero todo indica que será defenestrado antes de lanzar el primer misil. Israel está preparado por bombardear los cuarteles y oficinas de gobierno de Irán.

Washington advirtió que si los ayatolas reprimen violentamente a los manifestantes, intervendrá. Ya el año pasado bombardeó instalaciones donde el régimen islámico intentaba fabricar bombas nucleares.