** El DT francés Didier Dechamps culpa al árbitro de la derrota de su equipo.
“Díganme, ¿está el árbitro al nivel para dirigir una semifinal del Mundial?”, preguntó Didier Deschamps a los periodistas, los patos tirándole a las escopetas.
Campeón del mundo con Francia en 1998 y de Europa en 2000, ¿necesitaba Deschamps culpar al árbitro de marcar un penal que según el entrenador galo no fue tal, cuando el mundo entero vio el patadón de Digne a Yamal?

Cuando el arriero no puede…
Luego de dejar el veneno en la copa, se retiró para ver quién la bebía. No fue lejos por la respuesta. Hugo Sánchez defendió el arbitraje del salvadoreño Iván Barton, quien ha destacado en un Mundial en que el jueceo ha sido entre malo y pésimo, dejando el regusto a tendencia por consigna de ayudar a unos a costa de otros.
Hugo le dijo a Didier que debiera tener vergüenza y disculparse. Estuvo a punto de llamarlo racista. El Pentapichichi estaba indignado y tenía razón: él padeció discriminación, insultos raciales y desprecio por ser mexicano. Y tenía razón, además, en que el árbitro Barton tuvo un trabajo bueno y más que aceptable.
Didier quiso corregir, disimular y ahora quiso culpar a sus jugadores, cuando él estuvo impávido, casi inerte, en la banca sin reaccionar cuando Francia estaba en desconcierto.
“La razón principal es que simplemente no estuvimos a la altura, con algunos errores técnicos, pases que podrían haber generado ocasiones. Este es el máximo nivel, aunque duela. Jugaremos el partido por el tercer puesto. No quiero desestimar todo lo que se ha hecho, pero en este partido, España demostró algo más”, dijo.
