Armando Martínez de la Rosa
** Borra de la cancha a la poderosa Francia de Mbappé.
España se colocó en la final de la Copa del Mundo. Para llegar por segunda vez en su historia a ese sitio hubo de ponerle a la poderosa Francia un baile hasta borrarla de la cancha.
Los ibéricos tocaron el balón a lo ancho de la cancha, intentaron por las bandas, por el centro, por aire, a ras de pasto, con salidas ordenadas desde el portero o los centrales.
Como lo señalamos ayer en Criterios Digital siendo una de las posibilidades tácticas, la presión alta de España nulificó la salida francesa mediante los centrales Upemacano y Saliba, quien salió lesionado antes de la primera pausa de hidratación, y aunque Delacroix lo suplió correctamente, el ánimo galo terminó afectado.
Con posesiones de más de 25 toques, bajo el comando de Dani Olmo, Rodrigo Hernández y Fabián Ruiz, España nulificó a los franceses cortando la conexión de Rabiot y Olise con Mbappé, o los pocos de Dembelé y Barcola.
Francia no dio señales de vida. Al minuto 22, Yamal entró por derecha y estando dentro del área, cambió de perfil y Digne le pegó una patada como pocas se han visto. El árbitro salvadoreño Iván Barton marcó penal. La ejecutó sin contratiempos Mikel Oyarzábal.

Con ese gol en contra y el creciente dominio español, los galos se desconcertaron, perdieron eficiencia, parecían no entender qué estaba pasando. España les cortó los circuitos, con movilidad los descolocó y terminó por dominarles la mente: el futbol hispano se desarrollaba cercano a la perfección delante de jugadores acostumbrados a ganar, golear y gustar.
Desde la banca, el galo Didier Deschamps se mostraba igualmente azorado, táctica y estratégicamente nulificado y reaccionando contra sus propios jugadores en vez de intentar correcciones.
Mbappé entendió lo que sucedía y decidió probar individualmente por un gol para despertar a sus compañeros. Ni él pudo.
Al 58, Porro marcó el segundo luego de varios acercamientos de la Furia que se nulificaron por fuera de juego. Este segundo fue casi mortal, el gol que además de entrar a puerta pasó de largo hasta la mente de los franceses.

El de ayer fue el mejor juego ofrecido por España ante una escuadra poderosa. Fue una cátedra mundial que deberá mostrarse a jugadores y entrenadores para ilustrar cómo se juega al futbol. Todos jugaron a un nivel alto, nadie desmereció al conjunto, y encima tuvieron una tarde formidable del arquero Unai Simón, que paró 4 de riesgo, todas atajables.
Parece superado el trauma de Cabo Verde y empezamos a ver la otra España, “la que huele a caña” y a campeonato.
La Furia espera a Inglaterra o Argentina, que juegan hoy a la una de la tarde y lo dan por TV Azteca y sus aplicaciones en internet.
