** Sheinbaum sostiene que no caerá en la provocación para reprimir a los vándalos en vísperas del Mundial de futbol.
Maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) asaltaron violentamente ayer en las instalaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en la Ciudad de México, en una nueva jornada de protestas y violencia del magisterio.
Ingresaron al conjunto ubicado en avenida Universidad, tras varias horas de movilización y después de derribar la valla metálica que protegía el acceso.
Golpearon con mazos la caseta de seguridad y los accesos del inmueble, pintarrajearon muros y colgaron pancartas con sus demandas. Muchos se cubrían el rostro con pasamontañas.
Personal de la SEP que se encontraba en las instalaciones lanzó polvo de extintor para impedir el ingreso de los manifestantes.
La CNTE también bloqueó oficinas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) en el centro de la capital.
Mientras el vandalismo cundía, la Comisión Nacional Única Negociadora de la CNTE conversaba con funcionarios de la Secretaría de Gobernación.
La dirigencia magisterial acordó insistir en tener una reunión directa con la presidenta Claudia Sheinbaum y exigía “reparación del daño” a dos profesores que resultaron lesionados en movilizaciones: uno perdió un ojo tras el impacto de un petardo y a otro le perforaron el pómulo con una varilla.
Sheinbaum afirmó que su gobierno no caerá en “la provocación” de reprimir las movilizaciones.
“Quieren que caigamos en una represión para la antesala del Mundial: no vamos a caer en la provocación”, declaró la presidenta y reiteró su oferta de diálogo mediante las secretarías de Gobernación y Educación Pública, y descartó que tendrá una reunión con los maestros.
La CNTE exige mejorar las pensiones, derogar reformas educativas impulsadas en administraciones anteriores y una respuesta directa de la presidenta a sus demandas.
