** La primera generación reunió a 27 universitarios, quienes se formaron en herramientas para resolver conflictos mediante el diálogo y fortalecer la convivencia en las aulas y los espacios de trabajo.

27 integrantes de la Universidad de Colima concluyeron la primera generación del diplomado “Docentes por la Paz”, orientado a incorporar en la práctica educativa herramientas para resolver conflictos mediante el diálogo, el fortalecimiento de la convivencia y la construcción de entornos más justos e incluyentes.

En la clausura, la directora general para el Desarrollo Integral, Guillermina Chávez Torres, destacó que educar va más allá de transmitir conocimientos. Para ella, cada encuentro en el aula representa una oportunidad para aprender a convivir, reconocer las diferencias, escuchar otras voces y construir relaciones basadas en la dignidad humana.

La paz, señaló, no significa ausencia de conflictos, sino la capacidad de afrontarlos desde el respeto, la empatía, la justicia y el reconocimiento de las demás personas. Añadió que también se enseña con el ejemplo, la palabra, la escucha y la manera de relacionarse, por lo que expresó su deseo de que esta generación sea el inicio de una comunidad docente que haga de la paz una experiencia cotidiana en la institución.

En representación del rector, la coordinadora general de Docencia, Susana Aurelia Preciado Jiménez, invitó a reflexionar sobre cómo contribuir a una cultura de paz desde el trabajo diario. Explicó que ésta se construye al escuchar al estudiantado, atender una diferencia, expresar un desacuerdo y hacer sentir respetadas a las personas con quienes se convive.

Destacó que la cultura de paz, como eje transversal del modelo educativo de la UdeC, es una manera de entender y vivir la educación. En ese sentido, subrayó la necesidad de mantener la congruencia entre lo que se enseña y las prácticas cotidianas; esto es, el respeto a quienes piensan diferente, la inclusión de toda la comunidad y la forma de reaccionar ante un conflicto.

Efraín Rolón Macías, profesor del Bachillerato 29, habló en representación de las personas egresadas. Señaló que esta formación invita a revisar las dinámicas de convivencia y a construir, de manera conjunta, entornos más respetuosos y solidarios.

Recordó a sus compañeros que ahora tienen la encomienda de llevar las metodologías aprendidas a las aulas y a sus espacios de trabajo, para contribuir al desarrollo integral del estudiantado y fortalecer las relaciones con la comunidad universitaria y la sociedad.

El diplomado comprendió seis módulos: Pedagogía por la Paz, Educación Socioemocional; Ciudadanía, Derechos Humanos para la No Violencia; Equidad, Género, Inclusión e Interculturalidad; Mediación y Negociación, e Innovación Pedagógica y Liderazgo para Comunidades de Paz. Los contenidos combinaron conocimientos y herramientas con espacios de reflexión sobre la comunicación y la convivencia en los entornos educativos.

La generación está integrada por personal de los bachilleratos 1, 15, 16, 25, 29, 32 y 33; de las facultades de Ingeniería Electromecánica, Letras y Comunicación, Ciencias, Ciencias Políticas y Sociales, Contabilidad y Administración, Derecho, Medicina, Ingeniería Civil y Pedagogía, así como de la Dirección General de Innovación y Cultura Emprendedora y de la Oficina de la Abogacía General. Los módulos fueron impartidos por personal de la Dirección para la Atención Integral a la Discriminación y la Violencia de Género, del Centro Universitario para la Igualdad y los Estudios de Género, de las facultades de Pedagogía y Trabajo Social, y de la Dirección General para el Desarrollo Integral.