** La presidenta lo denunciará. El acoso es un delito, dijo la mandataria.

Uriel Rivera, el individuo que manoseó e intentó besar a la presidenta Claudia Sheinbaum en el zócalo de la Ciudad de México, fue detenido y encarcelado a la espera de definirse su condición legal.

La presidenta, que ante el acoso tuvo una reacción que ha abierto una polémica sobre si se trató de un hecho real o un montaje para distraer a la población del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, dijo que el acoso es un delito y en breve presentará denuncia ante el Ministerio Público.

En tanto, en el país se ha desatado una polémica en torno a la autenticidad del caso y se han traído a la actualidad 2 casos de montaje actuados por López Obrador, uno el de un individuo que se le acerca y le pone las manos entre pecho y cintura, y otro en que el montaje se evidenció, cuando durante la pandemia López fingió visitar en un hospital a un enfermo de Covid.

Uno de los argumentos de quienes cuestionan la autenticidad del hecho apunta a la facilidad con que el presunto acosador se acercó a Sheinbaum, la abrazó, intentó besarla en el cuello y le puso las manos sobre los pechos y en todo ese tiempo no hubo siquiera un guarura que lo impidiera y aun después de ese hecho, tampoco aparece la reacción del Estado Mayor que cuida a la mandataria.

Por lo demás, apenas ahora la presidenta y sus seguidores se han preocupado por el problema grave del acoso sexual, al que nunca antes se refirieron a pesar de notables casos, como el del diputado Cuauhtémoc Blanco, quien incluso fue protegido por legisladoras de Morena. Y como ese, muchos otros casos, más los miles de todos los días en la calle, el trabajo, el transporte público y las escuelas del que los morenistas jamás dijeron nada.