** Es fundamental como personas y más como servidores públicos, regularnos, saber regresar a nuestro centro y tener respuestas más sanas; saber enfrentarnos a los cambios, al estrés, y poder construir relaciones saludables.
Unos 160 directivos de la Universidad de Colima, desde el rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño hasta directores de planteles de educación superior, bachilleratos y de dependencias administrativas y de gestión, tomaron el curso “Herramientas para el cuidado de la salud mental”, que impartió la Mtra. Graciela del Carmen Torres Rodríguez, directora de la Clínica Universitaria de Atención Psicológica (CUAP) de la Universidad de Colima.
El curso, en el Archivo Histórico y Hemeroteca de la UdeC, es la primera actividad del Programa de Formación Directiva (PROFODIR) en 2026. Tuvo como objetivo ayudar a que quienes hoy son funcionarios regulen mejor sus emociones y puedan desempeñar su trabajo de forma más saludable.
A lo largo del taller, se insistió en la importancia de fortalecer el bienestar psicológico y emocional de la comunidad universitaria mediante estrategias de gestión emocional y cuidado integral. Dio recomendaciones básicas, desde la forma de referirse a los estados emocionales diciendo “me siento triste” y no “estoy triste”, hasta cinco formas de respiración consciente para controlar situaciones estresantes.
Es fundamental como personas y más como servidores públicos, “regularnos, saber regresar a nuestro centro y tener respuestas más sanas; saber enfrentarnos a los cambios, al estrés, y poder construir relaciones saludables”. Es necesario este aprendizaje, aseguró, “porque no nacemos con habilidades emocionales, las vamos desarrollando día a día”.
Una recomendación esencial que dio es no juzgar a quien se está quejando o llega al plantel o dependencia con algún tipo de crisis. Pidió no decir frases como: “¿Por eso te estás preocupando?” o “no llores”, “no grites”. El mantra es: “No juzgo, sólo escucho, y cuando tengo que describir, describo; soy el espacio para que las personas se expresen”.
Recomendó también los hábitos personales de salud, porque también es necesario cuidar de uno mismo, no sólo de los demás. Para tener un comportamiento más saludable, dijo que es necesario cuidar los siguientes elementos en uno mismo: el sueño (ocho horas), la alimentación, el bienestar personal y las relaciones interpersonales. “A lo largo del día transitamos por alrededor de 60 emociones, y hay que saber afrontarlas, no enfrentarlas ni reprimirlas”.
“Sentir emociones intensas no significa necesariamente una mala gestión emocional”, expuso. Ante una situación difícil, propuso aplicar cuatro pasos: la respiración consciente, detenerse, reflexionar sobre lo que está ocurriendo y después elegir o tomar una decisión. Los cinco tipos de respiración consciente son: Respiración profunda básica, para el estrés, la ansiedad leve o antes de hablar en público; la abdominal o diafragmática, para afrontar la tensión corporal, el ritmo cardíaco acelerado o una emoción intensa; la cuadrada, para la tensión laboral, regulación antes de reuniones o momentos de presión y saturación; la respiración con plena atención, para concentrarse mejor, reducir la rumiación mental y la inhalación para el manejo del enojo o la impulsividad.
