** La policía lo ultimó a tiros para acabar riesgos.
Un toro de lidia se escapó de los corrales donde se encontraba, en Pedro Escobedo, Querétaro, ayer.
De unos 450 kilos, el burel embistió cuanto encontró a su paso y en su escape hirió a al menos 7 personas, una de ellas de gravedad. Los otros lesionados fueron atendidos rápidamente y están fuera de peligro.
Cuando policías a bordo de patrullas intentaron capturar al astado, éste embistió los coches policíacos, infraestructura urbana y otros bienes. Dado el intento de captura y tras las embestidas furiosas del toro, “el animal tuvo que ser sacrificado” para acabar el peligro que el burel representaba.
