Armando Martínez de la Rosa

La guerra en Morena

Abierta está la confrontación entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el expresidente Andrés López. La guerra en Morena se ha desatado.

El regreso de Rubén Rocha Moya, el viernes, a la gubernatura de Sinaloa y su casi inmediata nueva licencia para separarse del cargo revelan los choques entre el grupo del macuspano y el de la presidenta.

Rocha Moya volvió por orden superior, que no la emitió Sheinbaum.

Si ya López había dejado el país envuelto en conflictos y reyertas de poder, su intromisión en el gobierno de Sheinbaum y la cada vez más descarada presión sobre la presidenta, obligan a ésta a detener la impertinencia política del tabasqueño.

O lo para en seco a costa de cuanto sea, o lo deja vivir en la operación de mover a sus incondicionales contra el gobierno de manera cada vez más abierta.

Ninguna consideración merece López por parte de Sheinbaum. O lo aplasta o él la aplastará. En esa guerra interna de Morena, el daño mayor será para el país.

Ya estuvo bueno de que el despreciable personaje amigo del narco se sienta aún presidente. No se va a frenar solo. Debe recibir una lección que incluya acciones legales contra él.