** La intención es que comprendan que, aunque estos tés son naturales, también pueden representar riesgos para ellas y para sus bebés: Dr. Guillermo Silva.

Algunas mujeres embarazadas recurren a tés o infusiones recomendadas por sus abuelas, mamás o familiares para “apurar” el parto. Aunque estas prácticas forman parte de los conocimientos tradicionales que han pasado de generación en generación, no siempre son tan inofensivas como parecen. Recientemente, se han detectado casos en el Hospital Materno Infantil de Colima, en el que mujeres de origen náhuatl utilizan estos tés, poniendo en riesgo a sus bebés e incluso su propia salud.

Guillermo Silva Magaña, profesor investigador de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Colima y quien labora en el Hospital Materno Infantil, compartió en entrevista que trabaja en el proyecto “Xochimoh huan Tlalticpactil: Fortalecimiento de la salud intercultural mediante el rescate de etnobotánica náhuatl en mujeres jornaleras y comunidades indígenas del occidente”.

Este profesor e investigador acaba de recibir el Premio Estatal de Enfermería 2026 en la categoría de Mérito de Enfermería, Investigación y Docencia, por parte del H. Congreso del Estado de Colima.

A través de este proyecto, dijo el doctor en Enfermería, “buscamos comprender estos saberes tradicionales y entrelazarlos con la educación para la salud, con el objetivo de rescatar y fortalecer los saberes populares relacionados con la salud, y promover un diálogo respetuoso entre la medicina tradicional y la medicina institucional”.

Para ello, pretenden crear podcasts, infografías y recursos educativos digitales dirigidos principalmente a mujeres indígenas migrantes que enfrentan barreras lingüísticas, como hablantes de náhuatl. Como primer paso, se tiene contemplado iniciar en Colima para después expandirse a Jalisco, Michoacán, Nayarit, a otros idiomas originarios del país, y también llevar esta información a enfermeros de todas partes y del mundo.

“¿Por qué a nivel internacional? Porque muchos inmigrantes, de origen náhuatl, originarios de esta región occidente, se van a Estados Unidos o Canadá. Allá consiguen estas plantas y desafortunadamente los enfermeros de aquellos países no tienen conocimiento del uso de la medicina tradicional mexicana. Es una forma de que sepan qué tomaron y qué generan estas plantas”.

También se tiene la intención de generar un banco de datos, en formato de libro, que contenga información sobre el uso de dichas plantas y qué efectos podría tener en la salud de las personas.

¿Por qué preocupa el uso de estos tés durante el embarazo?

Silva Magaña explicó que a estos tés se les considera uterotónicos, ya que “el aceite esencial que contiene la planta o hierba utilizada acelera el proceso de trabajo de parto, pero probablemente la mamá aún no esté preparada para el parto; es decir, puede ser que el cuello del útero aún no dilate y el bebé esté haciendo un esfuerzo por salir, pero la mamá no ha alcanzado el perímetro para entrar en labor de parto, lo que traería sufrimiento fetal para el bebé y pone en riesgo tanto la salud como la vida de la mamá y del bebé”.

Actualmente, dijo el investigador, este proyecto busca financiamiento de la Secretaría de Cultura del Estado, “porque pretendemos rescatar los elementos etnobotánicos en los cuales estamos inmersos, pero ya vinculándolos con la salud. Es un engranaje entre cultura y salud y queremos llevarlos a otro nivel, educación para la salud”. Finalmente, explicó que, a partir de estos elementos, “nos apropiamos de la información; no decimos si estas prácticas están bien o mal, pero sí buscamos generar conocimiento desde su propio idioma, expresiones y formas de comunicación, para compartirlo con las mujeres migrantes e indígenas que acuden al Hospital Materno Infantil. La intención es que comprendan que, aunque estos tés son naturales, también pueden representar riesgos para ellas y para sus bebés”.