** Vienen a “actividades de capacitación”, asegura el Gabinete de Seguridad mexicano.

Un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizó ayer en el aeropuerto de Toluca luego de despegar de Abilene, Texas.

Luego de que la información del avión se volvió viral en redes sociales, el Gabinete de Seguridad del gobierno federal confirmó ayer el aterrizajre en Toluca del avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Las autoridades federales afirmaron que este fue un vuelo autorizado por México y viajó al país para presuntas “actividades de capacitación”.

Y añadió el gobierno federal en un comunicado: “estas operaciones se realizan conforme a los protocolos establecidos y en apego a los acuerdos de colaboración bilateral”.

Y apuntó que “respecto a las imágenes que circulan en redes sociales sobre el reporte de un avión Hércules C-130 en el Aeropuerto de Toluca, informamos que su presencia obedece a un vuelo autorizado por autoridades mexicanas, relacionado con actividades de capacitación. Estas operaciones se realizan conforme a los protocolos establecidos y en apego a los acuerdos de colaboración bilateral”.

No es el primero. La Administración de Aviación de Estados Unidos advirtió para el espacio aéreo de México y países de Latinoamérica de actividades militares aéreas a efectuarse en días recientes.

Y 2 días atrás, se reportó el vuelo de un avión de la Marina de Estados Unidos sobre los límites costeros mexicanos de Yucatán a Veracruz. Se trata de una aeronave P8-A Poseidón, utilizado en rastreo y guerra en mar.

La Fuerza Aérea Mexicana envió aviones 2 horas después del vuelo de la aeronave estadounidense.

Estos vuelos han ocurrido luego de que Donald Trump amenazó con atacar por tierra a los cárteles de las drogas mexicanos, que se han apoderado del país. El Senado iba a autorizar la llegada de fuerzas militares extranjeras por varios meses para supuesta capacitación. Sin embargo, suspendió la sesión en que autorizaría tales tropas luego de la captura del dictador de Venezuela, Nicolás Maduro.

Y también después de la conversación telefónica de la presidenta Claudia Sheinbaum con Donad Trump y los correspondientes encuentros de los cancilleres antes y después del telefonema de los mandatarios en que se abordaron asuntos de seguridad mutua.