** 73 más resultaron heridas, 24 de ellas en estado grave.
Según datos recientes, 39 personas murieron y 73 más resultaron heridas, 24 de gravedad, en un choque de trenes luego de que uno de ellos, de alta velocidad, descarriló y terminó chocando con uno que corría por la vía contigua en dirección opuesta, a la altura de Adamuz, en la provincia de Córdoba, autonomía de Andalucía, sur de España.
Juanma Moreno, presidente de la comunidad autónoma de Andalucía, que incluye a Córdoba y otras 7 provincias del sur, ha dicho que la mayoría de los heridos se encuentra interna en el hospital Reina Sofía, de Córdoba.
Un tren de la empresa Iryo, que había salido de Málaga con destino Madrid con 317 personas a bordo, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contraria por la que en ese momento circulaba otro convoy de la compañía Renfe con destino a Huelva, que también ha descarrilado tras el impacto.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, dijo desconocer las causas del descarrilamiento y afirmó que el accidente es “raro y difícil de explicar” porque el tren de Iryo que provocó el choque es nuevo, de unos cuatro años, y también se ha renovado muy recientemente la infraestructura, con una inversión de 700 millones de euros.
Además, Puente -que se trasladará este lunes al lugar del siniestro- ha asegurado que se trata de una zona recta y ha informado de que el siniestro será investigado por la comisión independiente que se encarga de estudiar este tipo de accidentes. Una carta del SEMAF (sindicato de ferrocarrileros) a Seguridad Ferroviaria alertaba del deterioro de las vías por «una degradación profunda del material rodante.
Los maquinistas pidieron hace 5 meses bajar la velocidad de los trenes a 250 kilómetros por hora precisamente por las fallas que ahora parecen haber causado el accidente.
