** Emite monseñor Gerardo Díaz Vázquez mensaje a los católicos de la Diócesis de Colima por la Navidad.
“Dios, la palabra eterna, se hace carne, tal es el misterio que celebramos esta Navidad”, afirmó ayer el obispo de Colima, monseñor Gerardo Díaz Vázquez, en un mensaje a los católicos de la Diócesis.
“Asume Dios la naturaleza humana para ofrecernos la posibilidad de salvación, de redención, de vida eterna”, explicó.
“Quiero invitarlos para que en este misterio de la Navidad, que viene a transformar nuestra fe y transforma nuestra existencia, contemplando este misterio podamos descubrir el amor de Dios hacia nosotros. Dios se une a lo humano para salvarnos, para darnos su amor”, señaló el prelado.
“Hoy necesitamos, en este mundo en que vivimos, mucho del amor, de la ternura, de la fraternidad, de la humildad. Nuestro mundo está herido, herido por la violencia, por el egoísmo, por el pecado. Un mundo herido de muerte, porque la muerte la hemos hecho parte de nuestra vida, y el misterio de Belén nos ofrece a nosotros un oasis de amor, de paz, de reconciliación”, sostuvo el obispo.
Invitó a las familias católicas a estar en Navidad unidas, y -apuntó- unidos contemplemos el amor de Dios en el niño de Belén, Dios que se hace cercano a nosotros y quiere transformar nuestra existencia. Dejemos que este misterio de Navidad transforme nuestras conductas, nuestras palabras, nuestra manera de relacionarnos con los demás, una relación más sana, más positiva, más solidaria”.
Expuso que al contemplar el misterio de la Navidad “nosotros podamos amar como humanos a todo hombre y a toda mujer, que al ver al niño pobre en el pesebre recordemos a todos nuestros hermanos que tienen necesidad de nosotros, que están más alejados, que tienen más carencias. Cuánto amor podemos dar a la humanidad y en este amor nosotros estamos sembrando esperanza”.
Exhortó a que “contemplemos al niño de Belén y en él fortalezcamos nuestra esperanza de una humanidad nueva, de una humanidad mejor”.
“Deseo a todos ustedes, a nombre propio y de la Diócesis de Colima, una feliz Navidad y un año lleno de bendiciones”, expresó monseñor Díaz Vázquez.
