** La colocación de minas marítimas en el estrecho de Ormuz resultó otra baladronada de Irán. No había ni una. Cierra Trump el paso en el canal marino.

Estados Unidos ha tomado el control del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, luego del fracaso de las negociaciones con Irán que se negó a reabrir el paso del tráfico naval por la angostura.

En la reunión se llegó a un acuerdo en la mayoría de los puntos, excepto en el del armamento nuclear. Así, la Marina de Estados Unidos comenzó el bloqueo a todos los buques y les impidió entrar o salir del estrecho de Ormuz, dijo Donald Trump en Truth Social, la red que utiliza.

Más tarde, buques de guerra estadounidenses recorrieron las aguas de Ormuz y comprobaron que no había minas marinas que supuestamente Irán había colocado para cerrar el paso y cobrar los buques que pagaran 2 millones de dólares. A 2 de esas naves, incluso les entregaron una carta marina para evadir las minas.

En realidad, las minas nunca las hubo en el estrecho, fue otra baladronada más de la dictadura iraní.

La fuerza naval estadounidense procederá a bloquear todos los puertos iraníes, de los que tomará el control. La armada naval de Irán fue destruida por los bombardeos de Estados Unidos e Israel, de modo que su capacidad de respuesta militar en el mar está cancelada para los ayatolas.

El estrecho de Ormuz no pertenece a Irán ni a nadie, es un paso internacional que debe ser libre.

Israel continuó ayer bombardeando Irán luego de la terminación del diálogo. Los ayatolas respondieron con escasa fuerza, pero anunciaron, una vez más, acciones más fuertes si EUA controla el estrecho de Ormuz.

El Papa León XIV llamó a las naciones en guerra a buscar la paz. “Queridos hermanos y hermanas, sin duda los gobernantes de las naciones tienen responsabilidades ineludibles. A ellos les gritamos: ¡Deténganse! ¡Es tiempo de paz! ¡Siéntense en mesas de diálogo y de mediación!, no en mesas donde se planea el rearme y se deliberan acciones de muerte”, sostuvo el Pontífice. La respuesta fue casi inmediata y Trump acusó al líder de la iglesia católica mundial de ser “débil con el crimen y terrible en política exterior”. Finalmente le insta a “concentrarse en ser un gran papa, no un político”, porque “está perjudicando a la Iglesia católica”.