Armando Martínez de la Rosa
** Da el Tri uno de los mejores partidos de selección en Mundiales. ** Borró de la cancha a Ecuador y mantuvo en ceros la portería.
México es una fiesta, luego de que el Tri ganó 2 a 0 a Ecuador, dio un concierto de buen futbol y manifestó una inteligencia estratégica y táctica como pocas veces se le ha visto.
Que los expertos guarden el video de cómo se juega a tocar el balón a lo ancho de la cancha para luego generar el ataque a profundidad. Se entienden ahora los movimientos de tocar y recolocarse que en los entrenamientos les hizo practicar el auxiliar del Vasco Aguirre, Rafael Márquez.
Aguirre envió a la cancha la alineación que era previsible -como la publicó ayer Criterios Digital– para tomar el control de la media cancha con el trabajo impecable de Lira, Romo y Mora, recuperó la zaga infranqueable hasta ahora, ratificó en puerta a Rangel y volvió al tridente atacante con Quiñones, Raúl y anoche fantástico Piojo Alvarado.

Fue el Tri un equipo sólido, con movimientos practicados hasta volverlos casi automáticos, que mantuvo la posesión de pelota hasta los momentos en que era imperioso enviar el ataque a profundidad por las bandas. Lo hizo muchas veces y dos de ellas se convirtieron en goles. El de Quiñones, el primero, comenzó con un lanzamiento del Piojo a Quiñones que trasladó la bola al corredor del área, dribló, entró por derecha y puso el balón en la horquilla.
El segundo fue otro balón filtrado por derecha, Raúl puso un sombrero a Pacho, se perfiló al centro del área y casi perdía la bola que alcanzó a puntear a Quiñones, quien se la devolvió al punto exacto en que Jiménez disparó y marcó.
México generó muchas oportunidades más, incluso en el segundo tiempo, cuando se rezagó en tres líneas para salir a contragolpe. Y otras a bola parada, desde corner.

La defensa estuvo impecable, con algunas dudas menores. Cortó por tierra, por aire y marcó férrea hasta casi inmovilizar a una delantera ecuatoriana que se fue desesperando. Otra virtud: la acción defensiva comenzó desde adelante, luego la media cancha fue un segundo muro que bajó cada que fue necesario y dio salida con pases de Mora, inicios de ataque de Romo y labor de ida y vuelta de un infatigable Lira que volvió a mostrarse en alto nivel.
Ecuador nunca descifró el juego de México, se descontroló con los toques que desequilibraron su formación táctica y quedó desarmado por la tarea defensiva en que participaban los 11. Y cuando fue necesario, 3 veces al menos, Tala Rangel paró todo, atajó las difíciles y desvió las más urgentes, como la llegada en que salió oportuno y pudo ser el gol de los sudamericanos.
Los cambios resultaron oportunos y eficientes: Chaquito Giménez, Orbelín, Reyes, Vargas y Brian Gutiérrez por Quiñones, Raúl, Mora, Romo y Alvarado.
El Tri ganó y gustó y si no goleó para completar las 3 G, fue por poco. La tribuna del Azteca alentó impelida por el excelente juego de su selección. Resistió el retraso de una hora por lluvia y al final entonó -80 mil voces- El rey.
Ganados 4 de 4, 8 goles a favor y 0 en contra, un sistema de juego flexible que todos los jugadores dominan.
Ahora, a esperar el siguiente rival, que saldrá del juego de Inglaterra contra República del Congo.
México volverá a jugar en el Azteca, el domingo.
En otros resultados, Francia ratificó su poderío y venció 3 a 0 a Suecia, con doblete de Mbappé, que llegó a 18 goles en 18 partidos de Mundial. Noruega derrotó a Costa de Marfil 2 a 1 con gol de Haaland en el final del juego.

