** Reconciliación, se titula el libro que ofrece “mi parte de verdad”, dice el rey emérito, padre del actual monarca hispano.
Juan Carlos I, rey emérito de España, presentó ayer domingo Reconciliación, su libro de memorias, cuya redacción y publicación calificó de “más temeraria que prudente”.
De acuerdo con el padre del actual rey de España, Felipe VI, el libro es un último legado a los españoles, junto a las instituciones democráticas que, dijo, les han permitido vivir en paz durante los últimos 50 años.
Ese legado, añadió, consiste en “escribir mi parte de verdad, con autenticidad y sinceridad”, subrayó el monarca al recibir el Premio Saint-Simon por Reconciliación, que fue escrito junto a la autora francesa Laurence Debray, en la pequeña localidad de La Ferté-Vidame (en el departamento de Eure-et-Loir, a unos 135 kilómetros de París).
Añadió que “este premio me confirma en la categoría de los hombres que eligen dar testimonio antes que guardar silencio. Es una elección más temeraria que prudente la que he hecho, movido por la misión de escribir para la posteridad”.
El soberano emérito, de 88 años, estuvo acompañado en la ceremonia de entrega del galardón por su hija primogénita Elena y sus nietas Victoria de Marichalar e Irene Urdangarin.

Rey memorialista, la condecoración que le faltaba
“Heme aquí, gracias a ustedes, investido como rey memorialista”, afirmó en tono distendido. «Una categoría bastante rara y que faltaba entre mis numerosas condecoraciones», añadió el monarca ante una sala a rebosar, con más de 200 asistentes en un aforo de 150.
Juan Carlos I estableció varios paralelismos con el duque de Saint-Simon, célebre memorialista francés del siglo XVIII que da nombre al premio y que, según recordó, escribió sus memorias alejado de la corte. El monarca dijo que él también necesitó tomar distancia del poder y del palacio para abordar su propio pasado.
“Saint-Simon no escribió sus Memorias en Versalles, sino retirado de la Corte, aquí mismo, a La Ferté-Vidame, como si la escritura de memorias exigiera un alejamiento del poder y del palacio”, afirmó.
Juan Carlos I explicó que comenzó el proyecto del libro con Debray después de dejar el palacio de la Zarzuela y trasladarse a Emiratos Árabes Unidos. “Necesité la distancia y la tranquilidad que me ofrecía esta nueva tierra de acogida para volver sobre mi destino”, dijo.
Lejos de la amargura
El monarca afirmó que afrontó ese ejercicio “entre dudas y heridas, pero bien lejos de la amargura”, y que decidió convertirlo en un último legado para los españoles.

Pese a esa distancia, reivindicó su vínculo con España al cerrar su intervención. “Recibir esta recompensa es un honor que me toca profundamente. La recibo con mucha gratitud, para mí, pero también para España, a la que quiero tanto, y a la que, dondequiera que viva, perteneceré siempre”, afirmó.
El Premio Saint-Simon, creado en 1975 con motivo del tricentenario del nacimiento del duque de Saint-Simon, está especializado en literatura memorialística. Según los organizadores, la edición de 2026 supone la primera ocasión en que el galardón recae en un rey.

(Con información de EFE)
