** Empate a 0 en el partido de ida deja abierta para ambos la ruta al título.
El de anoche fue un partido tenso, de enorme desgasta físico, de marca cerrada y, sobre todo, de mucha táctica, y Cruz Azul y Pumas empataron a 0 dejando abierta la ruta al título, cuyo ganador se definirá el domingo.
Si no hubiese sido un juego de final, habría sido aburrido y soso, pero que se disputara el título hizo de muchas jugadas fuente de emociones para los seguidores de cada cuadro.
Los esquemas fueron claros y hasta previstos. Los Cementeros de Joel Huiqui atacarían en busca de ventaja para la vuelta y Pumas se defendería a la espera de un contragolpe. Y así fue. Por si alguna duda quedara, Efraín Juárez sentó a Carrasquilla y metió a Trigos, en una declaración de juego defensivo, y dos puntas -Morales y Juninho- en abierta vocación de contragolpe.
Huiqui, por contraparte, mandó a su equipo a atacar, a morder, a poseer el balón. Pero ni así hubo goles. Pumas neutralizó a sus creativos y frenó a los laterales ofensivos.
Los Cementeros hicieron lo suyo, atacaron, intentaron centros largos, cortos, a las áreas, remates de balones altos y jugadas de habilidad para entrar al área que no dieron resultado, porque Pumas envió un 2 a 1 y hasta 3 a 1 en cada jugada ofensiva del adversario. Cruz Azul dominó, tuvo más tiempo la pelota, pero estuvo a punto de perder el juego al minuto 87 a un disparo de Morales que pegó en el travesaño luego de una vistosa jugada con Carrasquilla, que entró de cambio por Juninho al segundo lapso.
Keylor Navas atajó varias de los cruzazulinos que ya se cantaban gol. El tico volvió a ser fundamental para los universitarios.
Ahora, todo ha quedado para la vuelta, el domingo, en el Olímpico de Ciudad Universitaria. Ese día tendrá que haber un ganador para que haya un campeón.

