Armando Martínez de la Rosa
** Mueve al cardenal italiano Mauro Gambetti, quien también deja la vicaría general de El Vaticano. ** Podría abrir espacio a investigaciones financieras.
En un movimiento político terso que podría llevar a futuras investigaciones financieras en la Curia Romana, el papa León XIV nombró al cardenal italiano Mauro Gambetti arzobispo de la archidiócesis de Chieti-Vasto, en el centro de Italia, y en consecuencia dejará su cargo de arcipreste de la Basílica de San Pedro de El Vaticano, dio a conocer la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ayer.
Gambetti sustituirá al frente de la archidiócesis a Bruno Forte, quien renunció por razones de edad al gobierno pastoral.
El cardenal dejará sus responsabilidades en la basílica de San Pedro, que dirigía por designación del papa Francisco, predecesor inmediato de León XIV. Igualmente, dejará de ser vicario general de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano y presidente de la Fábrica de San Pedro, puestos para los que fue designado por el pontífice argentino en febrero de 2021.
La Fábrica de San Pedro es la institución encargada de la administración, conservación y mantenimiento de la basílica vaticana, así como de las obras de restauración y de la custodia de su patrimonio artístico y arquitectónico.
En el pontificado del papa Francisco, Gambetti concentró una enorme cuota de poder en la administración operativa del Vaticano al acumular simultáneamente los cargos de arcipreste de la Basílica de San Pedro, vicario general del Papa para la Ciudad del Vaticano y presidente de la Fábrica de San Pedro. Su salida marca la intención de la nueva administración papal de desmantelar redes de influencia consolidadas en el periodo previo y redistribuir el control institucional.
En su condición de presidente de la Fábrica de San Pedro, Gambetti tuvo bajo su mando la administración, conservación y restauración del complejo vaticano. Tras gestiones rodeadas de tensiones internas e intensas críticas a la transparencia operativa, su salida facilita una auditoría y una renovación en los criterios de gestión financiera y patrimonial de la basílica.
Con sutileza, León XIV aplica la máxima de la cúpula católica de promoveatur ut amoveatur, que traducido del lenguaje geopolítico eclesiástico al español común significa que trasladar a un alto purpurado curial a una diócesis local en Italia funciona como la clásica estrategia eclesial de “promover para remover”. Con esto se aparta a una figura controversial de los núcleos de decisión central sin provocar una ruptura pública directa.
Este nombramiento le permite a la Santa Sede designar cuadros de confianza en posiciones políticamente vitales dentro de El Vaticano, marcando una clara distancia respecto a las dinámicas de grupo de la etapa anterior.
HASTA AYER PODEROSO
El hasta ayer poderoso cardenal Gambetti, nacido en Castel San Pietro Terme, Bolonia, en 1965, se licenció en Ingeniería Mecánica por la Universidad de Bolonia y en 1992 ingresó en la Orden de los Frailes Menores Conventuales. Posteriormente obtuvo el bachillerato en Teología en el Instituto Teológico de Asís y la licenciatura en Antropología Teológica en la Facultad Teológica de Italia Central, en Florencia.
Entre 2013 y 2020 ejerció de custodio general del Sagrado Convento de Asís antes de que Francisco lo nombrara cardenal en noviembre de 2020. El 2 de junio de 2023, con efectos desde el 1 de enero de 2024, Francisco lo nombró juez del Tribunal de Casación del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Gambetti es también miembro del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. (Un dicasterio es parte de la Curia Romana que ayuda al Papa a gobernar la Iglesia).
[Foto de Armando Martínez de la Rosa. Altar mayor de la basílica de San Pedro.]

