** Bancarrota de Ueno Bank, privado, compromete fondos de pensiones. ** Senado pretende instaurar juicio político contra Santiago Peña.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha renunciado ayer al cargo a consecuencia de la crisis financiera y social que desató la bancarrota de Ueno Bank, entidad en la que el mandatario tiene intereses particulares.
El banco maneja cuentas de 2 millones 900 mil personas, en un país con 6 millones de habitantes, esto es, casi la mitad de los paraguayos son clientes de Ueno Bank, entidad financiera en que Santiago Peña tiene intereses particulares.
Ueno Bank ha recibido subsidios gubernamentales y además maneja los fondos de pensiones que el gobierno administra y ahora están en riesgo. El banco prometió devolver a los ahorradores hasta una cierta cantidad aproximada a mil 500 dólares como máximo.

“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la república, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», ha publicado el presidente en redes sociales, mientras las calles se inundan de protestas. Los manifestantes rechazan la renuncia y exigen juicio político al mandatario.
Si Peña renuncia al cargo, automáticamente se convierte en senador vitalicio por ley y en consecuencia tendrá fuero constitucional.
El martes de esta semana, el mayor accionista y uno de los fundadores del intervenido Ueno Bank, Miguel Vásquez, así como 6 de sus principales directivos, se entregaron el martes a la Justicia de Paraguay, que solicitaba sus aprehensiones en el marco de las investigaciones judiciales por la insolvencia de la entidad financiera.
Ueno Bank ha sido intervenido por disposición del Banco Central de Paraguay a finde evitar un colapso financiero y bursátil que desate una crisis nacional.
