Armando Martínez de la Rosa

** Son provocadores, asegura la presidenta Claudia Sheinbaum.

La CNTE se ha crecido ante la tibieza y la pasividad de un gobierno timorato, el de Claudia Sheinbaum, que acusa a “provocadores”, no a maestros, del vandalismo en la capital del país.

Y en vez de investigar y detener a esos supuestos “provocadores” que no son maestros, se ordena investigar a los policías que tuvieron enfrentamientos con los vándalos. Anteayer, los protestantes intentaron derribar vallas metálicas para instalarse en el zócalo. La policía lo impidió y hubo enfrentamientos. Los vándalos lanzaron cohetones de pólvora y otros artefactos de fuego. 3 manifestantes resultaron lesionados y uno de ellos perdió un ojo. La CNTE acusó a la policía de haberle impactado el ojo con una bala de goma. La policía de la Ciudad de México no usa balas de goma.

Aún más, Sheinbaum sostiene que el gobierno está dispuesto al diálogo. Y en la mesa de ayer, con Mario Delgado, Rosa Icela Rodríguez y Martí Batres, no hubo acuerdos. La CNTE quiere dialogar con Sheinbaum.

Mientras, los vándalos repitieron lo de siempre e instalaron un campamento en el centro histórico de la Ciudad de México y bloquearon el Circuito Interior a sabiendas de que no les tocarán ni un pelo y que pueden afectar a millones de personas que trabajan, estudian y tienen negocios en esa zona y otras de la capital.

No sólo eso, ahora dicen que boicotearán el Mundial, que se inicia el jueves 11.

Ayer mismo, comerciantes del centro capitalino se manifestaron en las calles para demandar la intervención del gobierno, pues los vándalos de la CNTE los han obligado a cerrar sus negocios pese a la necesidad de trabajar para su propio sustento y pagar salarios a los trabajadores.

Ciudadanos pagan las consecuencias de los pleitos de poder entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el expresidente López, que cuando necesita presionar políticamente, como ahora, solicita a la CNTE movilizarse, vandalizar la capital y plantarse en el centro.

Mientras el gobierno persigue sin motivo a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y trata de inventarle un delito más los que se puedan y lanza por delante a la comedida Fiscalía General de la República, a los vándalos de la CNTE les permite destruir figuras alusivas al Mundial en Paseo de la Reforma, esto es, incurrir en el delito de daño en propiedad ajena. La represión es selectiva.

Para justificar su pasividad, Sheinbaum recurre al lugar común de la política de hace 60 años: “son provocadores”, no son los maestros.