** Esta alianza representa una oportunidad para que los estudiantes universitarios conozcan y aprovechen nuevos espacios donde podrán desarrollar sus capacidades profesionales y aportar a la comunidad colimense, dijo Leobardo George.
Con el propósito de enriquecer la formación integral del estudiantado y ampliar sus acciones de colaboración a favor de la sociedad, la Universidad de Colima y el Centro de Integración Juvenil de Colima (CIJ) suscribieron ayer un convenio para que jóvenes de educación superior cumplan el servicio social y la práctica profesional.
El convenio fue firmado por Leobardo George Ocón, abogado general de la casa de estudios y Óscar Mireles Pérez, director de la Unidad Operativa del CIJ Colima. Como testigos de honor firmaron Blanca Liliana Díaz Vázquez, presidenta del Voluntariado y Rodolfo Morentín Ballesteros, director General de Servicio Social y Práctica Profesional.
Leobardo George dijo que esta alianza representa una oportunidad para que los estudiantes universitarios conozcan y aprovechen nuevos espacios donde podrán desarrollar sus capacidades profesionales y aportar a la comunidad colimense.
Por su parte, Óscar Mireles resaltó la importancia de contar con jóvenes universitarios para fortalecer las acciones que realizan en materia de prevención y atención, particularmente entre niñas, niños y jóvenes.
Se habló del trabajo preventivo en planteles educativos y de la necesidad de ampliar estas acciones ante problemáticas relacionadas con la salud mental y el consumo de sustancias como tabaco, vapeadores, alcohol, mariguana o ice entre adolescentes y jóvenes.
Se planteó también que la colaboración con la Universidad de Colima puede ir más allá de la incorporación de estudiantes a los Centros, mediante la participación del alumnado en campañas preventivas dentro de los propios planteles universitarios.
El planteamiento incluye la formación de estudiantes que puedan fungir de enlaces, recibir capacitación especializada y contribuir después a replicar información preventiva entre sus compañeros y la comunidad universitaria. Esta estrategia permitiría ampliar el alcance de las acciones preventivas y atender localidades donde resulta más complicado contar con presencia directa de los especialistas.
