Armando Martínez de la Rosa

** Anda en campaña y comprando votos el cuestionado dirigente del futbol mundial.

Parece que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, algo aprendió en México en el reciente Mundial. Sucede que, de cara a las elecciones de 2027 en que el dirigente pretende reelegirse, anda por el mundo entero comprando votos.

Infantino ha prometido entregar a cada federación nacional de futbol 25 millones de dólares para el siguiente ciclo de Mundial. ¿A cambio de qué? No lo dice el emperador del balompié global, pero está implícito en el anuncio. Si votan por mí y me reeligen, aparecerán en sus cuentas bancarias 25 millones de dólares.

Sucede que al señor de cabellera de balón de futbol no le cuadran las cuentas políticas y su reelección está en riesgo, sobre todo por organizaciones poderosas, tal el caso de varios miembros de la Unión Europea de Futbol de Asociación, que se le oponen abiertamente.

¿Es mucho dinero el que anda repartiendo don Infantino? Sí y no, a la vez. Si se le compara con el precio que tenía la carta de transferencia de Messi en el Barcelona, 555 millones de euros, unos 675 millones de dólares. Tal cantidad alcanzaría para pagarles el monto de 25 millones a 27 federaciones nacionales.

Ya en las manos de los siempre intachables señores de pantalón largo del balompié, esos dólares, los 25 millones, serán usados en el propósito de Infantino, desarrollar el futbol de cada país. Sí, seguramente sí. Es que son ¡tan honestos! que ni dudarlo cabe. Hasta parece que dijeran: Si el señor Infantino no puede, que nos soborne la FIFA.

¿Y qué pasará con la reelección de Infantino en 2027 en la presidencia de la FIFA? Tampoco hay que dudarlo, sobre todo de las federaciones menos poderosas: votarán por el señor pelón que regala dinero. Así sí baila mija con el señor.

La FIFA propondrá a sus miembros un fondo de 6350 millones de dólares para el desarrollo futbolístico para el próximo ciclo de cuatro años, incluido un aumento de 25 millones de dólares para cada asociación nacional.

El ente rector del balompié global planeaba utilizar el éxito financiero del Mundial de Norteamérica invertir en el desarrollo del futbol en las 211 asociaciones miembro de la FIFA, confederaciones y otras partes interesadas. Originalmente, cada asociación iba a recibir 10 millones de dólares por el periodo de cuatro años.

Y sí, todo indica que el Señor de la FIFA sí aprendió algo en México, quizá en un curso intensivo.