Armando Martínez de la Rosa
** Publica el expresidente una larguísima carta para pelear contra Donald Trump. ** Tenía “otros datos” y ahora tiene “otro Trump”.
En una larguísima carta y fiel a su estilo rollero hasta en la escritura, el expresidente Andrés López reapareció para pelear con el Donald Trump de hoy, suspirar con añoranza por “el otro Trump” y decirse apoyador incondicional de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La primera respuesta llegó de la senadora Lilly Téllez, quien dijo celebrar que ahora sí se ve que López está nervioso porque lo va a alcanzar la justicia que ella anunció tiempo atrás. “Trump tiene pruebas del narcopacto de Morena”, aseveró la legisladora.
Reaparecido días atrás en una foto con su hijo Andy López, que pretende ser candidato de Morena a diputado federal por Tabasco, y es presuntamente pretendido por el gobierno de Estados Unidos por diversos delitos, López Obrador sale de su -según él- retiro en La Chingada, su finca, precisamente cuando sin previo aviso la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha lanzado una nueva embestida violenta en las calles de la Ciudad de México contra Sheinbaum y, de paso, decenas de miles de ciudadanos afectados sin tener nada que ver en el asunto.
Ahora, López se viste de salvador de la patria. “Es claro que estos ataques [de EUA] no son motivados, como bien lo dijo nuestra presidenta Sheinbaum el pasado domingo, por un interés genuino de resolver el grave problema que lamentablemente sufren los estadounidenses por la prolongada pandemia de adicción al consumo de drogas; no, se trata de un asunto de carácter político y electoral”, sostiene el exmandatario.
La carta tiene, claro, un título: “Mi apoyo sin condiciones a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y una respetuosa reflexión sobre el presidente Donald Trump”.
Esto es, desde el título se le vuelve a rendir al Trump que lo sobajó y ninguneó en persona en Washington cuando ambos eran presidentes. Dijo que no le extraña que en la embestida del gobierno de EUA contra el de México se utilicen las prácticas intervencionistas y nada escrupulosas de siempre, ahora con el pretexto del combate a la migración y al narcoterrorismo.
Aseguró que “algunos funcionarios” de EUA están tramando debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha en México para disponer de “un gobierno entreguista, corrupto, mafioso y cruel y, por lo mismo, vulnerable, subordinado y fiel a sus designios intervencionistas”.
Si López tuvo siempre “otros datos” en su gobierno, ahora desde la dolorosa nostalgia tiene, por supuesto, “otro Trump”. López Obrador sostiene que “el Trump de ahora es distinto al que traté” y pidió que “por el bien de todos, que regrese el otro Trump”. Le llama la atención el sorprendente cambio de actitud de Trump, en especial en la relación con México, dijo López.
“Hablando de lo que me consta y puedo probar, el de ahora es distinto al que traté. En mi experiencia, fueron varios los asuntos que resolvimos, en bien de nuestros pueblos, mediante el diálogo argumentado y sin confrontación. En pocas ocasiones tuvimos discrepancias; es más, sólo recuerdo una acalorada controversia, cuando, por el asunto migratorio, amagó con imponer aranceles, lo cual nos iba a llevar a responder de la misma manera, pero afortunadamente llegamos a un acuerdo antes de que escalara el conflicto”.
¿Por qué cambió tanto -según López-, en pocos años, el presidente Trump?
“Se podría responder que son otros tiempos y cambiaron las circunstancias; que se trata de su último mandato como presidente y que no está obligado a moderarse por no estar de por medio la reelección; o que sencillamente no ejerce como antes su liderazgo de manera directa y depende con mayor frecuencia en la toma de decisiones de sus inexpertos, resentidos y fanáticos consejeros, que no son precisamente hombres de Estado”, asentó López.
(Foto de Archivo: López Obrador, entonces presidente, le aplaude a Donald Trump en la Casa Blanca.)
