Armando Martínez de la Rosa
** Detrás del proyecto de parque turístico Perfect Day de Royal Caribbean, turbios negocios de la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama.
Un turbio negocio ecocida de la gobernadora morenista de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, fue frenado por la presión social de activistas ambientales que llevaron a la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, a anunciar que la dependencia a su cargo reprobará el proyecto de parque acuático de Royal Caribbean en ese estado del sureste.
En Mahahual, pequeño poblado del sur de Quintana Roo, Royal Caribbean pretendía invertir mil millones de dólares en un parque acuático de 107 hectáreas, en una zona de selva, manglares y estuarios.
Royal Caribbean proyectaba construir en esa área 30 toboganes, los más altos de América Latina, 6 albercas, privatizar 3 playas, instalar 12 restaurantes y 24 bares. De las 107 hectáreas de la superficie del parque, Royal Caribbean dañaría o destruiría 90 para edificar el conjunto.
A principios del año pasado, el terreno, los planos y los documentos legales se gestionaban para iniciar la construcción. Para entonces, Royal Caribbean había pagado 221 millones de dólares en la compra del Puerto Costa Maya, el complejo del que tiene el control administrativo desde agosto de ese año.
La trama de influencias, conflictos de interés, avales públicos y discursos sobre “el desarrollo”, las gestiones de la gobernadora Mara Lezama Espinosa ante el gobierno federal, llegaron a tal punto que envió al proyecto a un hombre de todas sus confianzas, el director del Instituto para el Desarrollo y Financiamiento del Estado, Ari Adler Brotman, quien renunció al cargo en agosto de 2025 para asumir de inmediato la presidencia de Royal Caribbean en México.
El salto generó más sospechas de las que había en los grupos ambientalistas sobre el proyecto de parque acuático y la facilidad con que el gobierno de Mara Lezama le abría camino. Los favores incluyeron propaganda política: el proyecto Perfect Day estaba ligado, decían, al Tren Maya, pues sería uno de sus destinos.
Una de las primeras organizaciones que denunciaron el contubernio fue Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano, A.C (DMAS), adujeron conflicto de interés y uso de información privilegiada. Otras asociaciones ambientalistas denunciaron la red de favores y complicidades y las facilidades otorgadas a Royal Caribbean por la gobernadora Mara Lezama.
De tal anchura le fue abierto el camino a la empresa naviera turística extranjera que Royal Caribbean fue recibida en Palacio Nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum, en octubre de 2024. La mandataria elogió entonces la inversión.
Entre las críticas que obligaron al gobierno de Sheinbaum a dar marcha atrás fue la incongruencia entre su reciente discurso en Barcelona llamando a reducir 1 por ciento el gasto militar mundial para destinar ese dinero a la reforestación del planeta, mientras en México su gobierno avalaba la destrucción de 107 hectáreas para construir un parque acuático.
Tal fue la presión que Sheinbaum dijo que la Semarnat analizaría el proyecto de Royal Caribbean y daría un veredicto. Ayer, la titular de Semarnat, Alicia Bárcena, anunció que la dependencia no aprobaría el proyecto. “Me permito informarles que no se va a aprobar el proyecto de Perfect Day de Royal Caribbean. Sabemos que la empresa está también buscando desistirse del proyecto, pero nosotros, como Semarnat, no lo vamos a aprobar”, dijo.
“Les adelanto, pues, que no vamos a hacer nada que ponga en riesgo al equilibrio ecológico de esa zona. Vamos a esperar a Semarnat porque es a quien le corresponde que dé su resultado del estudio que plantearon, pero decirles a todos aquellos que estaban preocupados por esta situación que el gobierno no va a hacer nada que ponga en riesgo el ecosistema en esa zona”, dijo Sheinbaum anteayer. Por su parte, Royal Caribbean reaccionó diciendo que “lamentamos la decisión de la Semarnat, pero respetamos a las autoridades ambientales de México. Mahahual es un lugar especial que merece cuidado y protección. Seguimos creyendo en México y nos sentimos optimistas respecto al potencial de llevar adelante nuestra inversión responsable.
En las próximas semanas, sostendremos un nuevo diálogo con diversos actores para avanzar de una manera que genere prosperidad compartida mediante el desarrollo de infraestructura ambiental esencial, la creación de miles de empleos locales y programas comunitarios que apoyen a la población de México”.
