Versos para Balduino IV
Armando Martínez Orozco
Vienen a mi memoria las lanzas que como tigres de Balduino rugían
sobre la estepa de los áridos linces que por ti peleaban
tiernos, jóvenes pero sedientos de la justicia del padre
y no había alimento, vacas que bramaran al Sol la victoria.
No lo viste, no fuiste junto con Balduino a la derrota
de quienes intentaron con todas sus fuerzas hacerse de nuestro terruño
como otras tantas veces quisieron tener entre sus manos
lo que no ha de pertenecerles ni hoy ni nunca sus ayeres.
Ese día espléndido un rey leproso con su cara de plata luchaba
por nosotros los fieles a nuestra Fe, a nuestra cristiandad
que significa solamente devolver el amor al padre,
y con amor se espigaban lanzas y penetraban sobre carne imperial.
¿Recuerdas, Baludino, la heroica tarde en que hiciste patria?
Por estos versos, señoras y señores, he de dar testimonio:
«Por esta nuestra tierra que no es oro diste tu vida, Balduino, sin caer».
