** Conllevan el riesgo de aprisionarnos en condicionamientos pesados, haciéndonos desperdiciar energías valiosas en lo que no es realmente importante ni dura para siempre.

El papa León XIV llamó a revisar los cánones que rigen los conceptos de belleza actual porque se “corre el riesgo de aprisionarnos en condicionamientos pesados, haciéndonos desperdiciar energías valiosas en lo que no es realmente importante ni dura para siempre”.

En la festividad de la Asunción de la Virgen María, el Sumo Pontífice indicó que deben modificarse los cánones estéticos de tipo hedonista (de placer) y consumista, que el mundo impone en este tiempo.

En la homilía de la misa que ofició en Castel Gandolfo, el Santo Padre señaló que las presiones para asumir válidas esas estéticas conllevan “el riesgo de aprisionarnos en condicionamientos pesados, haciéndonos desperdiciar energías valiosas en lo que no es realmente importante ni dura para siempre”.

Nuestra verdadera belleza no consiste en ocultar los signos del tiempo que pasa, “sino en mostrar también en nuestra carne los signos del amor que no tiene fin”, subrayó León XIV.

 “El amor es el ornamento más hermoso del hombre: el amor que transfigura, transforma, ennoblece y lleva a lo alto; que nos hace ligeros, libres, cercanos a Dios, incluso a través de los altibajos de la vida”, asentó.

“Se puede encontrar personas con el rostro marcado por los años y los sufrimientos, pero capaces de irradiar serenidad, benevolencia y paz a su alrededor; como se pueden observar otras, quizás exteriormente atractivas, pero duras y frías en su interior”, explicó.

Para dar con la “belleza divina que nos rodea y para la que hemos sido creados, así como difundirla a nuestro alrededor, debemos aprender a leerla tanto en el rostro tierno de un niño como en las arrugas de un anciano, en la vivacidad de un joven como en la compostura de un adulto, en los adornos de la fiesta como en la vestimenta y en las herramientas de trabajo”, aseveró.