Armando Martínez de la Rosa
** Camiones han tenido que esperar hasta 14 horas para avanzar un kilómetro por mala planeación de obras de ampliación.
Transitar por la autopista de Colima a Manzanillo es un tormento, pero de Manzanillo a Colima es un caos insoportable que ya está afectando la eficiencia del puerto, el prestigio de la terminal marítima, el turismo y hasta las actividades laborales de personas ajenas al transporte terrestre y marítimo.
Conforme avanzan las obras de ampliación de la autopista a 6 carriles, hay tramos que se han vuelto tapones.
Y para colmo, vienen los cierres nocturnos. Uno está vigente desde ayer y hasta mañana, lunes, en el conflictivo tramo de La Salada.
“Con cuatro frentes de trabajo simultáneos, entre ellos la modernización de La Salada, continúan las obras en la autopista Colima–Armería, donde se realizan ajustes en el trazo para mejorar la seguridad y reducir riesgos para quienes transitan por esta vía”, publicó el gobierno del estado recientemente en un video en Facebook.

Irritada, la gente hizo comentarios como los siguientes en respuesta a esa publicidad gubernamental en redes sociales: “excelente obra, pésima planeación”, “todo muy bonito en el video, en la realidad la carretera se convirtió en un estacionamiento de 100 km en el que nadie puede avanzar”, “sin grabar las filas kilométricas que se hacen a causa de su irresponsabilidad”.
Los tramos más conflictivos comenzaron a construirse en Armería, en marzo de 2024; La Salada, el 5 de noviembre de 2024. La obra está programada para finalizarse en diciembre de este año.
La gente se queja también de la falta de señalamientos en los tramos en ampliación, y de la ausencia de la Policía de Caminos, que depende de la Guardia Nacional.
El gobierno estatal se lava las manos invitando a trasladarse por “las vías alternas” a los automovilistas, las que no están permitidas a los tráileres. Deja la solución en manos de los gobernados.
Sin embargo, en junio de 2025, en redes sociales se viralizó una fotografía de la gobernadora Indira Vizcaíno Silva varada en medio del tráfico sobre la autopista Colima–Manzanillo. No hubo comentarios del estado.
Sobre la autopista circulan diariamente más de 4 mil tráileres con destino al puerto de Manzanillo y de éste al interior del país pasando por Armería, Tecomán, Colima y Cuauhtémoc. Con frecuencia, los accidentes de los camiones de carga agregan obstáculos al tránsito: tráileres y contenedores atravesados sobre el asfalto, camiones incendiados, automóviles particulares impactados por los pesados.

A los 4 mil tráileres se agregan miles de autos particulares, autobuses de pasajeros y hasta motocicletas.
La obra, iniciada hace 2 años, es considerada necesaria, pero hecha al descuido, con lentitud y congestionando varios tramos a la vez. Eso dificulta aún más el tránsito. Un día de “suerte”, un viaje de Colima a Manzanillo por la autopista se lleva 4 horas.
La ausencia de la Guardia Nacional de Carreteras es evidente. Ni una patrulla ni un agente ayudan a los automovilistas. El gobierno estatal creó la página Corredor Logístico Colima Manzanillo, para informar de cortes a la circulación y de vías alternas y deja que el mundo ruede.
Pinfra, concesionaria de la autopista, se encarga de la obra con un departamento de construcción. Acciones y omisiones han formado una mezcla, la del desorden absoluto y la indiferencia gubernamental cercana al despotismo. Y que la población se las arregle como pueda.
