Armando Martínez de la Rosa

Hablando de mujeres y traiciones

La Fiscalía General de la República mantiene abierta una investigación contra el morenista Carlos Torres Torres por lavado de dinero, narcotráfico y delincuencia organizada. Hace un año, el gobierno de Estados Unidos le retiró el visado, medida extendida a su esposa, Marina del Pilar Ávila Olmeda, gobernadora también morenista de Baja California.

Ahora, Ávila Olmeda busca desesperada una salida personal que la proteja de las acciones del gobierno de Estados Unidos, que la tiene en una lista de gobernadores extraditables por nexos con el narcotráfico y el crimen organizado. Incluso se divorció de su esposo para cortar nexos posibles.

Se han difundido grabaciones de conversaciones de la gobernadora con supuestos agentes de Estados Unidos para gestionar su caso. Ella ha ofrecido contarle al FBI todo lo que sabe de las reuniones de seguridad -tan de moda en este sexenio- en que participan en su estado funcionarios civiles y militares de los 3 niveles de gobierno. La información que ahí se genera es reservada y altamente confidencial. Pero ella la ofrece a cambio de impunidad washingtoniana.

El caso es cada día más grave. Ávila Olmeda acusó al exgobernador Jaime Bonilla petista-morenista de montar una simulación de agentes del FBI, que según ella no eran tales, para grabarla y luego difundir fragmentos de la grabación. Vendrán más, dijo.

Con el exgobernador petista-morenista Bonilla, el pleito es viejo. La gobernadora canceló un contrato a la empresa Next Energy que Bonilla había suscrito por 12 mil millones de pesos para una planta fotovoltaica en Mexicali. Al propietario de Next Energy, Eugenio Maiz Domene, se le han caído por inviables proyectos similares en Aguascalientes y Monterrey.

Bonilla fue investigado y sujeto a proceso por peculado y otros delitos, aunque siempre ha estado en libertad por esas virtudes de la impunidad cuatroteísta. Ahora quiere intervenir en la sucesión de su enemiga en 2027.

De ahí se prende Marina del Pilar Ávila para justificar las grabaciones. Ese cuento del engaño es viejo e inútil. Incluso, ella contrató a un abogado estadounidense para su caso. Y eso es muy caro, cuesta cientos de miles de dólares.

“Hablando de mujeres y traiciones, se fueron consumiendo” las mentiras. Estamos ante acontecimientos ciertos y conductas probadas. Una gobernadora en apuros se dice dispuesta a contar cuanto sabe de seguridad pública y sus secretos a un gobierno extranjero, el de Estados Unidos. Y también observamos un pleito típico de políticos -entre morenistas, petistas y cuatroteístas en este caso- por dinero y poder, por apoderarse de la bandeja de la corrupción y los privilegios.

Hasta dónde están dispuestos a llegar estos delincuentes -unos y otros- por dinero y poder, lo demuestra que una amiga de la gobernadora Marina del Pilar Ávila, la regidora de Tecate, María Quijada, fue baleada anteayer y está grave hospitalizada.

Así son muchos de la honestidad valiente, muchos de los que se decían diferentes, los moralmente superiores, los machuchones de la honestidad, los defensores de la soberanía nacional, y venidos a ver.

Y lo que falta por saber.