** La gobernadora de Chihuahua acude a las oficinas centrales de la FGR, no a las subalternas que querían interrogarla.

“Quieren fabricarme un delito y convertirme en inculpada”, denunció la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, luego de acudir a las oficinas centrales de la Fiscalía General de la República, que la citó en calidad “de testigo” por el caso de 2 agentes de la CIA que supuestamente la mandataria permitió actuar en suelo mexicano. Los agentes murieron en un accidente automovilístico luego del desmantelamiento de un narcolaboratorio de fentanilo y otros narcóticos en Chihuahua.

Campos fue citada a una oficina subalterna de la FGR en la Ciudad de México, pese a que el fuero constitucional que el cargo de gobernadora le confiere e impide el citatorio de las autoridades. Ella decidió ir a las oficinas centrales de la FGR y ahí expuso que “no comparezco para rendir entrevista en calidad de testigo ni para sujetarme a acto de investigación alguno. Acudo para responder a un citatorio ambiguo internamente incongruente y carente de la debida fundamentación y motivación”.

La gobernadora pidió “declarar improcedente” cualquier modalidad de comparecencia y calidad, así como practicar “cualquier acto de investigación de contenido personal en mi contra mientras subsista la investidura constitucional que ostento”.

En declaraciones posteriores a comparecer ante la FGR, Campos sostuvo que “se me cita como testigo” con la finalidad de “fabricarme un caso y convertirme en inculpada”. Luego de la comparecencia y de las declaraciones a la prensa, la mandataria de Chihuahua se retiró y en ese momento varios provocadores trataron de violentar la reunión de simpatizantes panistas de Campos y luego huyeron.